“Le recuerdo que su gobierno y el gobierno del PSOE se reunieron con los que mataban, con ETA”. Con estas palabras ha replicado el president, Carles Puigdemont, a la contundente intervención del popular, Xavier García Albiol, durante la sesión de control al president y en referencia a la visita de Arnaldo Otegi al Parlament. “Es más –ha añadido Puigdemont– Aznar dijo que en ausencia de violencia se puede hablar de todo. Ahora no hay violencia, ¿pero se puede hablar de todo, señor Albiol”?
Previamente, el líder del PP había descrito el recibimiento de Otegi al Parlament como “el acto de mayor indignidad en sede parlamentaria”. “Que CDC abra las puertas del Parlament a esta persona es un acto de crueldad con las víctimas y un insulto a los catalanes decentes, sean independentistas o no”, había reprochado García Albiol.
Apropiación indebida de las víctimas
Puigdemont ha replicado, también con contundencia, que no admitía el velo de sospecha que el político popular proyectaba sobre el compromiso ético del Govern, el Parlament y la sociedad catalana y ha reprochando a Albiol una “apropiación indebida del dolor de las víctimas” para hacer servicio en campaña electoral.
“Insinuar que este Parlament, este Govern o su presidente somos cómplices o conniventes con terrorismo y asesinatos es inadmisible porque la trayectoria del Parlament y de los partidos que han formado parte, sin excepción, hay una trazabilidad impecablemente democrática desde su fundación, cosa que no todos los partidos políticos pueden decir lo mismo”, ha remachado.
En respuesta a la diputada de la CUP, Anna Gabriel, sobre el comportamiento del Govern en relación a la situación en el País Vasco, el president se ha referido a la necesidad de garantizar un desarme verificable, un “reconocimiento del daño causado a las víctimas sin matices” y una modificación de la ley penitenciaria para cumplir el traspaso de competencias que contempla el estatuto de Gernika.