El president Carles Puigdemont espera escuchar hoy la propuesta de Pablo Iglesias sobre la oferta de referéndum de Podemos durante el encuentro que mantendrán a las cinco de la tarde en el Palau de la Generalitat. Pero sin especial optimismo. La reunión se enmarca en una situación política de alta complejidad en Catalunya y en Madrid.
El líder podemita llega a Barcelona justo cuando la tensión entre el Gobierno catalán y el español se ha disparado como consecuencia de la carta que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha hecho llegar al vicepresidente Oriol Junqueras reclamando nuevos recortes en la disponibilidad de crédito a raíz de los incumplimientos sobre el déficit.
El vicepresidente replicó a Montoro en rueda de prensa que no tiene intención de aplicar ningún recorte adicional a los presupuestos. “Si quiere cerrar hospitales, que lo haga él”, desafió el líder republicano al ministro recordando que cualquier nueva rebaja sería “insoportable” para los ciudadanos.
Desconexión
Junqueras respondía desde el Parlament, donde ayer se debatió la moción de desconexión de la CUP. Finalmente la iniciativa se aprobó gracias a un acuerdo de último minuto entre JxSí y los cupaires para evitar el choque directo con el Tribunal Constitucional. Eso, sin embargo, no evitó que la Cámara catalana viviera uno de los plenos de mayor tensión entre el Gobierno y la oposición desde que se ha puesto en marcha la legislatura y que, de nuevo, se pusiera en evidencia las diferencias estratégicas entre los dos grupos que tienen que garantizar la mayoría independentista.
No obstante, los frentes abiertos en Barcelona quedaban por la tarde eclipsados en Madrid por la reunión a tres que pretendía desencallar el debate de investidura del socialista Pedro Sánchez. El encuentro se hizo en el Congreso de diputados y reunió en torno a una mesa ovalada a las cúpulas de PSOE, Ciudadanos y Podemos, que una vez más constataron las diferencias que los separan.
Al acabar aquel encuentro, Iglesias no compareció ante los periodistas, pero desde Ciutadans, José Manuel Villegas, explicó que la propuesta de los podemitas incluye la petición de “garantizar el derecho a decidir para las naciones que lo planteen con especial intensidad”.
Con este escenario con múltiples frentes abiertos, el líder de Podemos tendrá oportunidad de explicar hoy su propuesta al president Puigdemont y escuchar el posicionamiento del Govern, que en todo momento se ha mostrado receptivo a una consulta.
Desde Presidència se asegura que no acudirán a la cita con un guion preestablecido, más allá de la disposición a escuchar y a hacer evidente la voluntad de diálogo del Ejecutivo catalán.
Rajoy
La imagen de la entrevista servirá, sin embargo, al Govern de la Generalitat para ilustrar una vez más el silencio del presidente del Gobierno español en funciones, Mariano Rajoy. Iglesias se sentará hoy en el mismo despacho donde estuvo el 14 de marzo el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y donde tiene previsto acudir el viernes de la próxima semana el líder de Ciutadans, Albert Rivera.
Precisamente, Rajoy acudirá el sábado a Barcelona para clausurar una convención del PP sobre el conflicto territorial, escoltado por la presidente del PP catalán, Alícia Sánchez Camacho, y la vicepresidente del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría. Pero sigue sin hablar con Puigdemont, al margen del breve contacto que mantuvieron con motivo del acto de homenaje a las víctimas de Germanwings.
El debate catalán y el tablero español se encuentran de nuevo. Y esta vez en Barcelona.