El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha expresado que confía en aprobar los Presupuestos, que considera indispensables e imprescindibles para culminar el proceso soberanista: "Si no hay, no habrá referéndum", ha alertado.
En una entrevista hecha hace una semana, pero emitida hoy en Catalunya Ràdio, Puigdemont ha asegurado que el Govern tiene delante un adversario poderoso, el Gobierno central del PP, que no escatima recursos, según él, para "atacar por tierra, mar y aire" a los independentistas.
La CUP y los Mossos
Sobre las relaciones con la CUP, sobre todo después de la detención de la alcaldesa de Berga, Montse Venturós, por los Mossos d'Esquadra, Puigdemont ha recordado que quién toma la decisión és la justicia, y ha apelado a la independencia de poderes. "Un gobierno no puede decidir a quién se juzga".
Puigdemont, criticando también que el Gobierno español no siempre haya respetado la separación de poderes, a parecer suyo, ha querido dejar claro que en un hipotético Estado catalán tiene que haber independencia entre el gobierno y la justicia y la policía. "Mal empezaremos una república si un gobierno decide cuáles son las detenciones que se tienen que hacer", ha sentenciado
No decepcionar a la gente
En este sentido, Puigdemont ha asegurado que se mantendrá fiel al compromiso que asumió al aceptar la presidencia de la Generalitat: "Soy fiel a mis ideas, que son profundas y sólidas, pero con voz propia", y ha pedido a los partidarios de la independencia que no decepcionen a la gente.
"Hoy en día la mayoría de la sociedad no entiende el futuro de Catalunya sin estado propio", ha asegurado, y ha insistido en que la única manera de culminar el proceso soberanista es encadenar todos los eslabones hasta el final, en sus palabras.
Presidente en 20 minutos
Preguntado por su llegada a la presidencia después del paso al lado del expresidente Artur Mas, Puigdemont ha contado que Mas le dio solo 15 minutos para decidir si aceptaba ser presidente y que, ante su sorpresa, los amplió a 20, ha recordado riendo. "Mas me dio 20 minutos para decidir. Decir que no hubiera sido cobardía", ha sentenciado.