El president, Carles Puigdemont, ha advertido esta mañana en el Parlament que en el Estado no hay una auténtica voluntad de diálogo, sino el intento de "diluir" lo que se reclama desde Catalunya para no reconocer que se ha generado una situación diferente de la del resto de territorios.
Esta ha sido una de las reflexiones que ha planteado el president durante la sesión de control al Govern que se ha centrado en buena parte en la llamada Operación Diálogo.
"Nos hemos ganado el derecho a ser reconocidos de una manera absolutamente diferente de las realidades del sistema común, si no parte de aquí, no hay voluntad de diálogo, hay voluntad de diluir lo que reclamamos", ha advertido.
Un anuncio de diálogo no es diálogo
La primera a plantear este tema ha sido la cupaire Mireia Boya que ha ironizando que hay diferentes vías de diálogo –vía Millo, vía zanahoria, vía vasca y la vía del disparo al pie–.
Puigdemont ha insistido en que Catalunya lleva muchos años apostando por el diálogo con el Estado y que se lo ha ganado. "Este diálogo es verdad que se ha proclamado pero no se ha producido: un anuncio de diálogo no es diálogo", ha remachado. Ha añadido que tiene que tener "una sola condición: que no haya condiciones" y que tiene que ir vinculado a la nueva realidad de Catalunya, que no se puede tratar en el régimen común, porque Catalunya se merece un reconocimiento bilateral.
Acto seguido ha sido el turno del popular Xavier García Albiol que ha preguntado a Puigdemont si es consciente de que mientras gobierne el PP en Catalunya no se celebrará un referéndum independentista, además de tildar de ilegales los presupuestos que ayer presentó el ejecutivo e insistir al Govern a dialogar. "El gobierno de España se ha movido, está enviando señales, no se quede haciendo la estatua", ha reclamado.
Puigdemont ha ironizado que "las señales deben ser por sistemas tecnológicos obsoletos, señales de humo, porque no llegan" y ha advertido que Catalunya ha cambiado sustancialmente desde que en el 2012 se celebró la última conferencia de presidentes. "Lo que se tendría que producir ahora es un diálogo bilateral de política de Estado entre Catalunya y España", ha remachado.
Al responder al socialista Miquel Iceta, el president ha anunciado que los consellers tienen previsto pedir reuniones con los correspondientes ministros, ha insistido en la sospecha que la propuesta de diálogo no es más que un anuncio. "¿Cuándo constatemos que es un anuncio, qué haremos?", ha interrogado reclamando prudencia.
El presidente de JxSí, Jordi Turull, ha dedicado también unas cuantas ironías a la Operación Diálogo –"se tendría que llamar operación monólogo"– y ha advertido que desde el Estado se sigue "disparando" contra Catalunya todo y que "con silenciador".