El president en el exilio, Carles Puigdemont, ha manifestado en una entrevista en el diario Merkur de Munich que en España "un juez decide quién puede ser o no puede ser presidente", en alusión al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena.
"El hecho de que ya no soy presidente es obvio. Pero por descontado que sigo sintiendo que lo soy. ¿Y sabe por qué? El Parlament me quería nombrar a mí, pero no se le permitió hacerlo, porque el poder judicial español es objeto de abuso político. Un solo juez decide quién puede y quién no puede ser presidente", señala.
A la pregunta de sí está resentido con Alemania, porque lo detuvieron, Puigdemont afirma que de ninguna de las maneras. "En el fondo, no fue una mala experiencia. Por supuesto que no es bueno pasar 12 días en la prisión. Pero yo tenía una gran fe en la independencia del poder judicial alemán. Estaba en buenas manos, lo que no sería tan evidente en España. Además el encarcelamiento en Alemania causó impacto en la sociedad española y en la europea", ha indicado.
Puigdemont también alaba la actitud de la canciller alemana, Angela Merkel, aunque no quiso intervenir en el contencioso. "Entiendo que no quisiera interferir directamente en el conflicto, porque le podía causar problemas serios con Madrid. Pero creo que el Gobierno alemán ahora entiende mejor nuestros objetivos", apunta.
El president en el exilio se muestra en cambio muy crítico con la UE, especialmente porque no protestó por la represión policial en torno al referéndum del 1-O, los presos políticos y la erosión del Parlament. "Todavía estoy decepcionado. Y no es porque las instituciones europeas se hayan pronunciado contra la independencia de Catalunya. Eso lo respeto. Estamos decepcionados porque la UE ha mantenido silencio sobre la violación de derechos fundamentales en Catalunya", afirma.
Puigdemont explica que si en los últimos 40 años España hubiera desarrollado un modelo federal real como el alemán, no se habría llegado a proclamar la independencia, y explica que ésta fue "la última opción" del catalanismo. "El camino emprendido es irreversible", ha añadido.
A la pregunta del diario comparando a Puigdemont con el líder del OLP, Yásser Arafat, el president en el exilio niega toda equiparación y subraya que sus modelos son los de Escocia y Quebec, "no violentos".
