El president del Govern, Carles Puigdemont, se presentaría a las elecciones en caso de que la CUP tumbara –otra vez– los presupuestos. Este sería el único escenario en que repetiría la presidencia del Govern porque, lo ha dicho siempre, su encargo es "acabar la hoja de ruta".

Después de que ayer los anticapitalistas le dieran la confianza, Puigdemont confía ahora más en que den luz verde a los presupuestos del 2017 y, a pesar de que ha admitido en El Món a RAC1 que "la garantía absoluta no existe nunca", ha vuelto a enviar un mensaje a los cupaires recordándoles que tienen 10 diputados y que las cuentas del próximo año serán muy parecidas a los de este año porque "tienen que responder a un plan de gobierno, que es hijo del programa electoral de Junts pel Sí que ganó las elecciones".

En este sentido, ha animado a todos los grupos a hacer aportaciones a los presupuestos y se ha vuelto a reiterar en su idea de ir a elecciones en caso de que no se aprueben porque "para culminar el proceso son imprescindibles", aunque no contempla que sea así porque "tenemos la voluntad de no obstaculizarnos".

La última llamada...

Puigdemont ha querido dejar claro al sistema político español –no sólo al gobierno en funciones del PP– que "si la actitud sigue siendo la negación de la existencia de esta realidad, ellos habrán convertido esta propuesta en la última llamada".

Es por eso que el president considera que "en un momento en que nos tendremos que dirigir más al mundo que nunca se tiene que ver con mucha rotundidad que la demanda catalana no es hace sobre vacío" y, si el gobierno español sigue negando el referéndum, "se tiene que ver claramente que cuando lo hemos intentado los resultados son querellas criminales".

...y, si no, la DUI

Y es que el proceso culminará con la aprobación en julio de las tres leyes de la desconexión, que conducirán de hacia la consulta vinculante, que será pactada con el Estado y/o con el Parlament.

Ahora bien. Puigdemont ha querido volver a dejar claro que el referéndum "no será otro 9-N" porque una de las diferencias más importantes es que la respuesta será 'sí' o 'no' y "que vincula". "Creo que es una diferencia notable", ha remarcado.

En caso de que el gobierno español no quiera pactarlo, la consecuencia directa será la declaración unilateral de independencia (DUI) porque "quien hace vinculante una cosa son los ciudadanos" y esto "para mí es un vínculo importantísimo y sagrado". Antes, sin embargo, se tendrá que celebrar el referéndum y será, como ya avanzó en su discurso de la cuestión de confianza, durante la segunda semana de septiembre y que "no coincida con la Diada" porque "incumpliríamos los requisitos internacionales". Sin embargo, no se ha querido mojar en poner una fecha exacta.

Ahora bien. Si finalmente hubiera un ejecutivo estatal que decidiera pactar un referéndum, cosa que Puigdemont ve "con muy pocas opciones", se puede retrasar" la fecha, ha puesto sobre la mesa.

Ir en serio

"Es el momento de ir en serio", ha vuelto a subrayar Puigdemont para diluir las afirmaciones sobre que eso es "una farsa" que defienden los contrarios a la independencia, y ha querido dejar claro que "no es un movimiento táctico para después en los despachos conseguir no sé qué acuerdo".

Precisamente por eso, el president del Govern ha defendido que con la primera persona con quien habló ayer después de la votación de la cuestión de confianza fuera la líder de la oposición, Inés Arrimadas, porque, por una parte, "me gusta cuidar el lenguaje parlamentario" y, por la otra, teniendo presente que "estamos en un momento complejo", ha considerado que "si queremos que eso sea debatido tenemos que hacer esfuerzos para que no haya crispaciones añadidas". "No pararé de invitar nunca a la participación", ha soltado.

Pensión asegurada

Puigdemont ha enviado un mensaje claro a los pensionistas y a los funcionarios calmándolos por su preocupación sobre la posibilidad de no cobrar la pensión en un estado independiente: "No sólo no dejarán de cobrar, sino que que con la administración de la Generalitat podremos hacer crecer las pensiones y el salario mínimo".

Sobre la cuestión del dinero, también ha destacado que en un Estado catalán los impuestos se pagarán a Catalunya y no a España y, por eso, ha calmado la ciudadanía "puede estar tranquila" porque el Govern "trabajará para dar la máxima estabilidad" y ha puesto sobre la mesa que, ahora mismo, la "intranquilidad" la genera que se marche el 8% del PIB y no vuelva.

"Todos los estudios confirman la viabilidad económica de una Catalunya independiente, este tema ha desaparecido del debate porque ponen en foco una cosa que los desmiente", ha recordado.

Fortalezas, no debilidades

Durante el pleno de la cuestión de confianza de ayer, Arrimadas cargó contra el Govern para acusarles que "para ustedes mejor si a España le va todo mal" y, en este sentido, Puigdemont ha subrayado que "defendemos una Catalunya independiente por nuestras fortalezas, no por las debilidades de los otros, creemos en nosotros mismos y no es porque desconfiamos de los otros".

Dolido por Feijóo y Margallo

Puigdemont ha vuelto a recordar "porque no lo tenemos que olvidar" que el ministro de Exteriores en funciones, José Manuel García-Margallo, "considera más grave el planteamiento independentista que un atentado terrorista" y ha asegurado que si "eso lo plantea en Francia, no dura ni 24 horas".

"Yo me pensaba que el 18 de julio del 36 pasó alguna cosa más grave [Guerra Civil]", se ha lamentado, y ha añadido que "eso a un ministro de la democracia española no lo tendría que perder de vista ni banalizarlo".

Sobre las palabras del presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, ha puesto de manifiesto que "me supo muy mal" porque considera que "un responsable político no puede decir estas salvajadas, el gobierno del PP ha negociado con ETA y se niega a sentarse con quien lo hace democráticamente y dice que es peor negociar con la pistola del separatismo que con la otra".

Este es uno de los motivos por los cuales Puigdemont envió sólo una carta de felicitación a Feijóo, porque "si no se disculpa no hace falta que sigamos haciendo comedia", mientras que al ganador de las elecciones vascas, Íñigo Urkullu, lo llamó. "Estoy más cerca de Urkullu que de Duran i Lleida", ha dejado ir.

Apoyo a Sánchez

"Me imagino que lo estarás pasando mal, ánimo y coraje". Este es el mensaje que Puigdemont ha enviado al líder del PSOE, Pedro Sánchez, para mostrarle su apoyo en estos momentos de crisis interna que viven los socialistas.

Él y el Rey fueron los únicos que llamaron al president por el accidente de Freginals, ha recordado, y se ha lamentado de que uno de los motivos por los cuales se ha abierto esta guerra al PSOE es porque el secretario general "dijo de escuchar Catalunya".

Viajar en turista

Preguntado y repreguntado sobre por qué viajará en turista a Oporto siendo el president del Govern, Puigdemont ha enviado un mensaje claro a la ciudadanía: "estoy administrando una situación social de mucha gente que lo pasa muy mal" y viajar en business, aunque a veces salga más barato por las ofertas, "no es un buen discurso pedagógico".

En Portugal no hará relaciones internacionales para explicar el procés porque "no creo que sea el momento" porque "no es el objetivo del viaje", pero sí que ha asegurado: "Tendré contactos con gente de allí".