El president Carles Puigdemont ha insistido en que no se dejará encorsetar por el plazo de 18 meses que impone el compromiso de Junts pel Sí para esta legislatura. “No seremos prisioneros de ninguna armadura en forma de calendario”, ha asegurado.
A pesar de ser conscientes de las reacciones que provocan las especulaciones sobre el recorrido de 18 meses de que dispone este gobierno, el jefe del ejecutivo catalán ha explicado, que el plan de Govern que ha presentado tiene “una expectativa temporal”, pero que si hace falta añadir un tiempo para sacarlo adelante, lo hará. En el mismo sentido ha admitido que si pudieran contar con la “comprensión del Estado” sus propuestas podrían hacer el recorrido con menos tiempo y que, por lo tanto, en función de quien acabe gobernando en el Estado pueden ir más rápidas o menos.
“Trabajamos con la hipótesis de este calendario y nos vemos capaces de hacerlo. Ahora, si por alguna circunstancia que se nos escapa este periodo requiere más tiempo, seguro que los socios comprenderán que un suplemento del calendario no es ninguna tragedia,” ha remachado.
No obstante, al ser preguntado en el turno de preguntas, ha asegurado que no han tratado sobre este escenario con la CUP.
De hecho, ha admitido que “quizás” ha sido un error de los impulsores del procés haberse impuesto plazos tan explícitos. “Este es un procés que lleva muchos años realizándose. Estamos en el último tramo. Ahora nos vemos con ánimos de recurrir la última milla”, ha concluido.