El president, Carles Puigdemont, ha dejado claro que le corresponde a él la responsabilidad de cambiar el Govern y que lo ejercerá cuando lo crea necesario. "Esta responsabilidad, cuando toque, si toca, la ejerceré con toda la responsabilidad y las consecuencias", ha asegurado al abrir su comparecencia ante el pleno para explicar la crisis del ejecutivo provocada por el relevo de Jordi Baiget como conseller de Empresa.
El president ha desmentido de nuevo las informaciones que apuntan que ha planteado más cambios en el Govern pero que las desavenencias con ERC y con el vicepresident, Oriol Junqueras, le han impedido sacarlas adelante. "Aunque se han llegado a publicar verdaderas animaladas, no por publicadas dejan de ser animaladas", ha remachado.
Con todo, después de dejar claro que ahora no hay que incluir mas cambios en el gabinete también ha añadido: "pero puede hacer falta". En este sentido, ha subrayado que el president tiene el derecho a cambiar el Govern cuando quiera. "Yo pienso ejercer esta responsabilidad. Ningún insulto, ninguna grosería me distraerá", ha advertido.

Puigdemont ha dedicado su intervención inicial ante el pleno a borrar la imagen de falta de confianza con los consellers del ejecutivo y ha asegurado sentirse "orgulloso del trabajo hecho por todos y cada uno de ellos, sin excepción." Pero también ha subrayado la importancia de la confianza, todavía más necesaria en un contexto como el actual de acoso por parte del Estado y los grupos de comunicación.
El president, que ha entrado en el hemiciclo acompañado de Junqueras para romper la imagen de división entre los dos máximos responsables del Govern, se ha reunido antes del pleno en su despacho con la coordinadora del PDeCAT, Marta Pascal, que, según fuentes demócratas, le habría trasladado el apoyo del partido a las decisiones que quiera tomar en relación a la composición del gabinete.

"¿Por qué hago tanto de énfasis en la confianza? Porque dificilmente podría pedir a la ciudadanía que confiara en su Gobierno si el Gobierno no se solidificara con la exigencia que pide el momento", ha explicado Puigdemont que ha dejado claro que la confianza no tiene nada que ver en ideologías ni en opiniones.
El president ha reprochado a la oposición a que desde el primer día se le dijo que el gobierno se lo había encontrado hecho y ahora lo critican porque hace un cambio. "Han tenido una reacción que me ha hecho temer por su salud! ¡Se han hiperventilado tanto"!, ha ironizado.
De su lado, los grupos de la oposición han querido situar la crisis del ejecutivo como muestra de las desavenencias internas y las dificultades para sacar adelante el referéndum.
La líder de Ciudadans, Inés Arrimadas, ha atribuido la destitución de Baiget a que "fue sincero y dijo en público lo que muchos piensan en privado". "Están jugando a ser más independentistas que ERC y más antisistema que la CUP, ha reprochado para insistir en reclamar a Puigdemont que convoque elecciones al Parlament después de ironizar que en cualquier caso el 1-O marca la "fecha de caducidad" del Govern.
En opinión del socialista Miquel Iceta, los objetivos del Govern no tienen credibilidad. "Su problema es que se ha comprometido a hacer una cosa que no puede hacer", ha sentenciado.
Desde CSQP, Lluís Rabell, ha diagnosticado que la crisis de Govern se ha cerrado en falso y que el 1-O no será un referéndum porque "incumple el Estado y se linda con la Constitución".
Para el líder del PP, Xavier García Albiol, Puigdemont está cada vez más solo mientras el independentismo intenta silenciar "las voces discrepantes". "Usted se ha convertido en la muleta de Junqueras para acabar con CDC. El señor Junqueras los está embarcando al suicidio político", ha sentenciado.

De hecho ha sido el cupaire Benet Salellas el primero de los diputados que ha entrado a abordar desde la tribuna los cambios del gabinete con una valoración del conseller Baiget "en negativo" y para discrepar con el nombramiento de Santi Vila - "miembro antiCUP del Govern", ha dicho.
Con todo, también Salellas ha ironizado sobre los cambios publicados los últimos días que a él mismo le asignaron un lugar en el consell ejecutivo señalando que compartió escuela con Puigdemont cuando, en realidad, los dos se llevan 15 años.
El responsable del grupo de JxSí, Jordi Turull, ha destacado el perfil de Baiget, pero ha insistido en el acoso que sufre el Govern desde el Estado. "Por eso entendemos y compartimos que haga uso de sus funciones", ha asegurado mostrando "todo el apoyo" del grupo al president.