Los socialistas empiezan a digerir los resultados. Pedro Sánchez ha reunido este lunes a la ejecutiva del partido para hacer balance de la noche electoral y, sobre todo, para sacar la calculadora y empezar a hacer números para no volver a fracasar en la investidura. La previsión es que hoy mismo el presidente del gobierno en funciones llame a Pablo Iglesias para empezar las negociaciones. El secretario de organización del PSOE ha comparecido después del cónclave de la dirección para dibujar por donde irán los próximos pasos.
La prioridad para desbloquear la situación es la alianza con la izquierda y se descarta, de entrada, un entendimiento con el Partido Popular. Los números, sin embargo, son más complicados, porque los socialistas siguen sin querer contar con el independentismo. La ecuación que tiene en mente Sánchez para evitar contar con ERC y JxCat es que Podemos, Más País y todos los partidos minoritarios le voten e incorporar a la suma a los diez diputados de Ciudadanos.
"Seguiremos intentando, aunque sea en solitario, no depender de los independentistas, y es posible". Así lo ha afirmado José Luis Ábalos, que ha dejado claro que el PSOE se decanta por explorar una vez más un acuerdo con los de Iglesias y se ha comprometido a "trabajar por la gobernabilidad en el menor tiempo posible". Asimismo, ha afirmado con contundencia que "no se apostará por un gobierno de gran coalición".
¿"Nos pueden reconocer la victoria"?
La rueda de prensa posterior a la ejecutiva de Ferraz ha tenido momentos tensos. El máximo responsable de la organización interna del PSOE se ha indignado ante la insistencia de los periodistas al pedir que hiciera autocrítica en nombre de su partido. ¿"Nos pueden reconocer la victoria? ¡Es que nos están haciendo preguntas como si hubiéramos perdido las elecciones"!, se ha exclamado Ábalos, que al acabar ha pedido disculpas por el exceso de vehemencia.
Según ha explicado, "no son malos resultados". De hecho, para justificar que la pérdida de 3 diputados y 700.000 votos es un hecho menor, ha señalado al resto de formaciones, especialmente Unidas Podemos, Cs y el PP. "Nosotros hemos perdido votos, pero el resto también", ha subrayado, y ha añadido que "eso ha sido una campaña de todos contra el PSOE". Siguiendo la misma tónica que han practicado durante la campaña, Ábalos ha vuelto a culpar estas tres formaciones, "los bloqueadores", de la repetición electoral.
Sobre el auge de VOX, al PSOE responsabiliza la actitud de PP y Cs, que según su opinión a contribuido a blanquear la ultraderecha. Con todo, también ha apuntado al independentismo como uno de los factores que ha hecho crecer a los ultras.