Nuevo portazo de los partidos de izquierdas catalanes a eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones. La iniciativa del Partit Popular para acabar con el impuesto de sucesiones y donaciones en Catalunya ha sido frenada este miércoles en el pleno del Parlament. Las enmiendas a la totalidad impulsadas por PSC-Units, ERC y la CUP han salido adelante gracias al voto favorable de los Comuns, hecho que ha impedido que la proposición de ley continuara su tramitación. En cambio, Junts per Catalunya, Vox y Aliança Catalana se han opuesto a estas enmiendas, pero sus votos no han sido suficientes para salvar el texto defendido por el PPC. La propuesta popular reconocía que la Generalitat no dispone de competencias para suprimir completamente este impuesto, pero planteaba aplicar una bonificación del 99% en la cuota de sucesiones para cónyuges, hijos, ascendientes y descendientes. Esta misma reducción del 99% también se extendía al impuesto de donaciones en los mismos casos.
Durante el debate parlamentario, el portavoz del PP en el Parlament, Juan Fernández, ha defendido su propuesta para eliminar el impuesto de sucesiones y donaciones entre cónyuges y entre padres e hijos con el objetivo, según ha dicho, de que Catalunya deje de ser uno de los territorios donde más se paga “por vivir y por morir”. Ha presentado la iniciativa como una manera de poner fin a una carga fiscal que considera excesiva e injusta para las familias. Los populares califican la medida de “reforma moral”, ya que entienden que el impuesto penaliza el esfuerzo, el ahorro y la previsión de las familias. Argumentan que el patrimonio que se transmite ya ha tributado a lo largo de los años a través de diversos impuestos y que gravarlo de nuevo supone una doble imposición sobre unos bienes conseguidos con trabajo y sacrificio.
Fernández ha defendido especialmente el caso de las familias de clase media que, después de décadas trabajando y pagando impuestos, quieren garantizar a sus hijos una vivienda o una base económica mejor. También ha criticado que el Govern rechace una rebaja fiscal a pesar del aumento de los ingresos públicos en la última década, y ha afirmado que el impuesto va en contra de la tradición catalana de transmitir patrimonio y oportunidades entre generaciones. Finalmente, el dirigente popular ha advertido que penalizar esta transmisión afecta al ahorro, la inversión y, en consecuencia, el crecimiento económico. Según ha dicho, si las instituciones no generan suficientes oportunidades para los jóvenes, al menos deberían permitir que las familias se ayuden entre ellas sin cargas fiscales añadidas. Ha concluido reclamando que se elimine definitivamente el “impuesto a la muerte” y se devuelva libertad fiscal a las familias.
