Presión de PSC y ERC sobre Junts para que facilite la tramitación del nuevo Consorcio de Inversiones en el Congreso de los Diputados. Aunque los juntaires ya han dejado entrever este lunes su voto negativo a la propuesta, tanto socialistas como republicanos han coincidido en defender el organismo como una herramienta clave para mejorar la ejecución de las inversiones del Estado en Catalunya y han advertido que no se entendería un voto contrario de los de Carles Puigdemont en el primer paso parlamentario, previsto para el 28 de abril.
Desde la sede del PSC, la portavoz Lluïsa Moret ha instado a Junts a “ejercer liderazgo político” y a “facilitar” la creación del consorcio. Según ha defendido, el instrumento debe servir para “pasar de la queja y el reproche a la propuesta efectiva y propositiva” ante los déficits históricos en la ejecución de infraestructuras. Moret ha remarcado que se trata de una herramienta “conjunta” y “paritaria” entre la Generalitat y el gobierno español, pensada para planificar mejor las inversiones y superar las dificultades recurrentes. Los socialistas dan por garantizado el apoyo del PSOE en el Congreso, hecho que refuerza la viabilidad inicial de la propuesta. En paralelo, Moret ha evitado concretar si este movimiento acerca un acuerdo presupuestario con ERC, a pesar de admitir que supone “un paso adelante” en el cumplimiento de los compromisos de investidura y puede “favorecer otros consensos”.
En la misma línea, ERC ha reforzado la presión sobre Junts. Su portavoz, Isaac Albert, ha calificado el consorcio como una ganancia de soberanía “bastante importante” que permitirá a Catalunya “sentarse a la mesa de tú a tú con el Estado” para gobernar las inversiones. Aun así, ha advertido que es necesario “dotarlo de contenido” y que “no basta con el titular”. Albert ha sido especialmente contundente con la posición de Junts: “No entenderíamos que votara en contra”. Los republicanos consideran que no hay “ningún motivo” para bloquear la iniciativa en su admisión a trámite e insisten en que el proyecto necesita el apoyo de los grupos para poder avanzar. La respuesta de Junts, sin embargo, se ha mantenido crítica: su portavoz, Josep Rius, ha calificado el consorcio de “innecesario”.
La letra pequeña del consorcio, esta semana
La propuesta, pactada entre el Govern y ERC, plantea la creación de una sociedad mercantil dentro del consorcio que pueda licitar y adjudicar obras, así como elaborar planes plurianuales y establecer mecanismos correctores si no se alcanza el 95% de ejecución de las inversiones presupuestadas. Para hacerlo posible, será necesaria una “reserva legal” que permita la participación del Estado, hecho que obliga a superar el primer trámite en el Congreso. Los republicanos prevén presentar esta semana el detalle de la iniciativa al resto de fuerzas políticas para asegurar su apoyo inicial. En este contexto, el voto de Junts resulta determinante para validar el arranque parlamentario del proyecto.
La iniciativa se ha presentado este lunes en el Cercle d’Economia de Barcelona en un acto con presencia de representantes del Govern, del PSC y de ERC, así como actores del tejido económico. La ausencia de Foment del Treball no ha sido interpretada políticamente por Albert, que ha preferido poner el acento en los asistentes: “Tenemos que poner en valor quién estaba y no tanto quién no estaba”.