El conseller en el exilio, Toni Comín, ha conseguido que su propuesta para el presupuesto de 2023 de la Unión Europea en materia de desarrollo y ayuda humanitaria salga adelante con el apoyo casi unánime del comité que hay sobre estas cuestiones en el Parlamento Europeo. Comín fue nombrado ponente de la opinión del comité de desarrollo sobre las cuentas del club comunitario para el próximo año y, por lo tanto, era el responsable de presentar una propuesta sobre esta cuestión. El eurodiputado de Junts i Lliures per Europa ha destacado que esta recoge "la ambición de la Unión Europea para responder a los retos que suponen tanto las consecuencias de la pandemia como la guerra en Ucrania".

Toni Comín recoge en el documento, en el que desgrana esta propuesta, que "cada vez es más complicado alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible", fijados para el 2030, pero que "la Unión Europea no puede renunciar al compromiso de trabajar por un desarrollo sostenible y justo". Aunque la partida presupuestaria destinada al desarrollo sobrepase el límite establecido por el Marco Financiero Plurianual, Comín defiende que hay que ser "ambiciosos" para poder reducir las desigualdades" y alcanzar los objetivos de hacer frente "a las consecuencias de la covid-19 y otras enfermedades; así como la guerra de Ucrania, que ha dejado los países en vías de desarrollo en una situación muy crítica".

Entre los puntos de la propuesta, destaca la respuesta a la crisis de seguridad alimentaria derivada del conflicto bélico en Ucrania. Muchos países que dependen de la exportación de los cereales ucranianos sufren los efectos de esta crisis alimentaria, particularmente, en el medio Este, en África o en el sureste asiático. La finalidad, dice Toni Comín, es "dedicar los recursos que hagan falta para garantizar que los países que más dependen de las importaciones de materias primas puedan desarrollar sistemas agroalimentarios más robustos". Ahora bien, para hacerlo, avisa el eurodiputado de Junts, hay que invertir en cooperación con los países que más sufren estos efectos y hay que "revisar el impacto de la Política Agraria Común, la política comercial o la pesquera" de la Unión Europea.

Propuestas en salud y cambio climático

Con respecto a la propuesta de que se incluye en materia de salud, la clave es "poner fin a la pandemia de la covid-19", pero también "no olvidar otras enfermedades recurrentes en muchos países en desarrollo", como es el caso del SIDA. "Planteamos un apoyo presupuestario decidido al desarrollo y distribución equitativa de pruebas, tratamientos y vacunas para reducir la mortalidad generada por estas enfermedades", ha precisado Toni Comín. En la propuesta, también se explica que estas cuentas tienen que incluir la cuantía suficiente que permita "impulsar la producción de tratamientos a los países socios y el establecimiento de sistemas de salud más sólidos". Y en referencia al cambio climático, la propuesta de Toni Comín insta a que este nuevo presupuesto incluya "una contribución decisiva al objetivo de dedicar 100.000 millones de dólares anuales a la adaptación" de la crisis climática en los países en desarrollo. Desde el club comunitario, ha manifestado el conseller al exilio, "tenemos una gran responsabilidad en mitigar los efectos del cambio climático, porque los países europeos somos muy responsables del calentamiento global". "Ahora todo queda en manos del comité de presupuestos de la UE, y esperamos que se asuma la propuesta porque han contado con un apoyo muy amplio", ha señalado Comín.