Tregua a la oposición. El Partido Popular ha confirmado este lunes que no se opondrá al paquete anticrisis aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez cuando este pase por el Congreso de los Diputados. A pesar de la ferocidad con que los de Alberto Núñez Feijóo han atacado al presidente español en las últimas semanas, especialmente a raíz del acuerdo con Esquerra Republicana para reformar el delito de sedición y de malversación, los conservadores han decidido aparcar momentáneamente esta estrategia. El vicesecretario de Economía del PP, Juan Bravo, ha anunciado en rueda de prensa cuál tiene que ser el posicionamiento del partido. "En principio, no votaremos 'no'", ha confirmado. "Es decir, la abstención o el 'sí'".

De esta manera se allana el camino parlamentario para Sánchez, que no tendrá ninguna dificultad para superar esta votación. Y es que los populares tienen motivo para alejarse del bloqueo: la semana pasada era Cuca Gamarra quien aseguraba que el mandatario "había copiado tarde" algunas de las propuestas anunciadas, como la bajada del IVA en los alimentos o la decisión de eliminar la bonificación generalizada de 20 céntimos a la gasolina. "Las medidas del PP son las que finalmente se aplicarán, aunque con retraso", ha dicho Bravo.

Y todavía tendrán más motivos por decantar su voto hacia el 'sí' si el Gobierno "amplía" el paquete anticrisis aceptando algunas de las demandas de los populares. El vicesecretario de Economía ha asegurado que hacen falta "reformas estructurales" porque el paquete actual solo "anestesia la situación". "Esperamos que a quien no diga no de nuevo sea el Gobierno a las propuestas del PP", ha dicho Bravo. Los conservadores quieren que el ejecutivo central modifique algunos puntos del decreto, como ampliar la reducción del IVA en la carne, el pescado y las conservas, así como renovar la bonificación del combustible que utilicen su vehículo para trabajar y a las personas de rentas bajas y medias. También exigen una deflactación de la tarifa del IRPF para las rentas de hasta 40.000 euros.

Además de ampliar el paquete, el PP quiere reformas a las propuestas ya anunciadas, algunas de las cuales los conservadores ven "imposibles" de votar, como el impuesto en el plástico. Sánchez también anunció la limitación del precio del alquiler con el fin de evitar su incremento desorbitado. "Es difícil explicar a los españoles las decisiones del Gobierno", ha lamentado Bravo, que no ve un "criterio lógico" en las actuaciones del ejecutivo. El popular también ha cargado contra la "mala gestión" de los fondos europeos, así como la falta de información a las comunidades autónomas.