El Partido Popular ha aprobado en su 18º Congreso Nacional una enmienda transaccional para aplazar el debate sobre la maternidad subrogada, con un objetivo encubierto de evitar la división en el partido. La propuesta no contaba con apoyo amplio entre los compromisarios, ya que mientras algunos querían que los populares posicionaran claramente sobre los vientres de alquiler, otros querían que lo hicieran y en contra. Eso permite al PP mantenerse en la ambigüedad del "centroderecha", como querían desde la dirección.
En el texto de la transaccional se dice que el PP no quiere "rehuir ni ignorar el debate, ni rechazarlo, ni aceptarlo sin entrar en el fondo de la cuestión y sin el sosegado análisis necesario". También afirman que tienen que dar "respuestas acertadas a estas nuevas cuestiones". En consecuencia, el debate se emplaza en la figura del legislador y la creación de un comité ético de expertos en los respectivos parlamentos, como insinuó el portavoz Pablo Casado hace unas semanas. Entonces dijo que el congreso "no era el mejor sitio" para fijar una posición sobre este asunto.
La falta de posicionamiento deja espacio para los adversarios de Mariano Rajoy. Fuentes de Ciudadanos explicar a este diario que después de la refundación entorno al "liberalismo progresista" irán a por ítems que no consiguen acuerdo en PP y en PSOE, para escorar a los populares al conservadurismo. La formación naranja ya se había anticipado esta semana con un acto sobre maternidad subrogada.
La mesa de la ponencia también ha propuesto una transaccional sobre el aborto que ha sido aprobada por la Comisión. El expresidente de Extremadura, José Antonio Monago ha sido el encargado de leerla. Se dice que el PP está "firmemente comprometido en la defensa y protección del derecho a la vida" y por eso, consideran que "el aborto no se tiene que entender como un derecho, sino como un fracaso de la sociedad".
El PP apoyará la custodia compartida, pero se comprometen a desarrollar planes de apoyo a la maternidad para ayudar a las mujeres que quieran ser madres. Asimismo, pretenden ampliar la información sobre los riesgos del aborto e impulsarán que la inspección de trabajo vele para que ninguna mujer sea discriminada en el trabajo por su maternidad. Sobre esto último, pocos cambios al respecto en los estatutos.