El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha anunciado este viernes en una comparecencia desde la sede de la Asamblea de Ceuta que, entre otras medidas, el ejecutivo está estudiando la instalación de boyas para marcar la línea divisoria entre España y Marruecos en el espigón del Tarajal por donde cientos de personas cruzaron la frontera nadando el pasado jueves. Después de reunirse con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, junto con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el líder del ejecutivo español ha abierto la posibilidad de reformar la ley de extranjería para que las "repatriaciones en la frontera se hagan de la manera más eficiente posible" después de que durante el pasado jueves unas 50.000 personas entraran en la ciudad autónoma de Ceuta, que tiene una población de unas 83.000 personas. Sánchez ha caracterizado los hechos como "un ataque, una violación de la integridad territorial de España", de la cual ha situado la causa principal en las acciones de las mafias de personas después de una sentencia del Tribunal Supremo el pasado 8 de julio que prohíbe las llamadas "devoluciones en caliente".
Concretamente, la Sala Contenciosa Administrativa del alto tribunal español argumenta que, con la ley de extranjería en la mano, las devoluciones forzosas en el momento de cruzar la frontera solo se pueden hacer cuando se superan los "elementos de contención fronteriza" para cruzar irregularmente la frontera. En el caso del régimen especial de Ceuta y Melilla, el tribunal considera que la devolución se puede hacer cuando se supera un elemento físico de contención como las vallas fronterizas, pero no cuando se atraviesa el agua. En su decisión, la sala ya da ideas al Gobierno español sobre cómo poder llevar a cabo estas "devoluciones en caliente": "Nada impediría que, de establecerse elementos de contención en el mar para proteger la línea fronteriza", este retorno exprés que recoge la norma se pueda aplicar "a quienes pretendan cruzar irregularmente la frontera superando estos elementos de contención marítimos".
En este sentido, Sánchez ha informado sobre su petición a Salvamento Marítimo, en colaboración con la Armada y la Guardia Civil, de que se desplieguen boyas en el mar que permitan visualizar la frontera entre España y Marruecos "para dar cumplimiento a la sentencia del Supremo y, para que se vea, desde el punto de vista administrativo, que existe una barrera de contención, una barrera física en términos visuales, para que se pueda facilitar la repatriación en frontera". Tampoco ha descartado en ningún caso "modificar algunos aspectos de las leyes para facilitar la repatriación de la forma más efectiva posible". Sin embargo, de los cerca de 50.000 inmigrantes que han entrado en Ceuta los últimos días, la gran mayoría de los cuales lo hicieron el jueves, unos 37.500 ya habrían vuelto a la parte marroquí de la frontera y la devolución del resto se hará "cuanto antes", en palabras de Sánchez.
Sánchez agradece la colaboración de Marruecos
Sánchez ha calificado lo ocurrido como "una violación a la integridad territorial" de España y ha expresado su "rechazo y condena" por este "deplorable ataque", aunque ha agradecido a las autoridades marroquíes su voluntad de cooperación para que estas devoluciones se produzcan "cuanto antes". Sobre si considera que Marruecos está colaborando —vista la pasividad de las fuerzas de seguridad ante la entrada constante de personas durante horas—, ha defendido que la migración irregular se ha reducido en los últimos años y ha agradecido la interlocución "constante", "fluida" y "muy razonable" que ha mantenido Rabat, a diferencia de lo que ocurrió en 2021.
En cuanto a los menores que han cruzado, Sánchez ha evitado dar una cifra de cuántos son, pero considera que España dispone de un "marco legal seguro" para gestionar su llegada. Sin embargo, ha apuntado que en la crisis de mayo de 2021 muchos padres de estos menores pidieron su regreso a casa y espera que en esta ocasión también suceda.
Feijóo tilda las boyas de "improvisación"
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha acusado a Sánchez de "improvisar" con el anuncio de la colocación de las boyas para marcar la frontera en el mar y ha criticado que el mandatario "no está a la altura" de esta emergencia migratoria, que ha definido como una "crisis de soberanía". "Una frontera no se asegura improvisando boyas en el mar para encajar en una sentencia", ha añadido Feijóo en un comunicado después de la comparecencia del presidente durante la visita a Ceuta. "La frontera de España ha sido desbordada y un territorio español está siendo ocupado. Lo que ha pasado en Ceuta no es solo un problema migratorio, sino una crisis de soberanía y no tiene nada que ver con lo que pasó en 2021", ha insistido, aludiendo a los datos que cifran en 50.000 las personas que accedieron de manera irregular a la ciudad autónoma.
En consecuencia, ha exigido que se declare Ceuta como "situación de interés para la Seguridad Nacional" y que se activen todos los instrumentos constitucionales que prevé nuestro ordenamiento, "sin descartar ninguno". "El control de la frontera se tiene que recuperar mediante mecanismos extraordinarios y con carácter inmediato, porque Ceuta es España y Ceuta es Europa, y la frontera es la frontera exterior de la Unión", ha apostillado. También ha sentenciado que los socios europeos, evocando las críticas de varios gobiernos comunitarios a la política migratoria del Ejecutivo, "no son los enemigos de la Nación, sino los aliados de España en la defensa de la frontera exterior de Europa".
