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La sensación de que algo se nos está escapando de las manos planea este domingo sobre buena parte de las portadas de la prensa escrita. Ceuta inquieta por sus consecuencias políticas y humanas; dentro del PSOE se abre el ruido sobre la sucesión de Sánchez; la inteligencia artificial avanza más deprisa que los intentos de gobernarla; Groenlandia se ha convertido en pieza de la pugna entre potencias, e incluso el espionaje ruso aparece como una grieta en la seguridad de la OTAN. Más cerca, preocupan los contaminantes presentes en productos cotidianos, el absentismo laboral o una escuela que no acaba de encontrar la manera de remontar. Miedos muy diferentes, pero con un mismo denominador: la sensación de perder el control y la pregunta en el aire de quién controla realmente qué. 

Atrapados en Ceuta

La más inmediata para la prensa de Madrid tiene un nombre propio: Ceuta. Y, sobre todo, una derivada política: hasta qué punto la crisis migratoria puede acabar alterando los planes de Pedro Sánchez. El ABC lo formula de manera contundente con "La crisis de Ceuta dinamita la hoja de ruta electoral de Sánchez", mientras La Razón da el protagonismo a la número tres del PP, Alma Ezcurra, que en una entrevista defiende el retorno de los menores a Marruecos y afirma que Sánchez acabará rindiendo cuentas ante la justicia por la gestión de la crisis. Son posicionamientos políticos en medio de una confrontación que no deja de intensificarse.

El Mundo mantiene la ciudad en el centro de la agenda con la investigación judicial sobre los hechos de finales de julio. "Una investigación judicial sin precedentes: 31 organismos para aclarar el asalto a Ceuta", titula. Pero el diario madrileño amplía aún más el campo de las inquietudes. Su gran titular mira hacia el interior del PSOE: "Próximos a Sánchez ven 'tóxico' que Puente agite el debate de la sucesión". Según El Mundo, en la dirección socialista preocupa que el ministro de Transportes alimente una discusión sobre el relevo de Pedro Sánchez cuando el partido intenta contener otros frentes abiertos. La sucesión, aún sin candidato ni calendario, se convierte así en otra expresión de la incertidumbre política que atraviesa las portadas. Pero el mismo rotativo reserva buena parte de la portada a otra historia, esta vez de seguridad internacional: "Janina, un torpedo ruso contra el mando español de la OTAN". El diario reconstruye la historia de una mujer que identifica como una presunta espía vinculada a Rusia y la relaciona con un excapitán de fragata español que había trabajado en la estructura de la Alianza Atlántica. Es un relato que lleva la idea de "perder el control" a un terreno aún más inquietante: el del espionaje, las infiltraciones y la vulnerabilidad de las estructuras de seguridad. 

Pero Ceuta no es la misma historia dependiendo de quién la mira. Mientras una parte de la prensa, especialmente la españolista conservadora, pone el foco en el coste político que puede tener para el Gobierno de Sánchez, El País mira hacia quienes continúan atrapados sobre el terreno. El diario abre con "Las calles de Ceuta se convierten en un limbo para mil menores": más de un millar de jóvenes no acompañados continúan en una situación precaria, sin una salida clara y con los recursos de acogida desbordados.  La Vanguardia ofrece aún otra imagen de la crisis: la de los jóvenes que han decidido regresar a Marruecos después de probar suerte en Ceuta. "No ha merecido la pena", resume la portada. Es probablemente el contraste más potente del día: para unos, Ceuta es una amenaza para el futuro de Sánchez; para otros, es una promesa de futuro que no se ha cumplido.

El debate de la IA

Y si Ceuta representa el miedo a perder el control de una crisis política y migratoria, la inteligencia artificial encarna una inquietud todavía más difícil de acotar. El Periódico le dedica la portada con "El mundo debate cómo gobernar la IA". La cuestión ya no es solo qué puede hacer esta tecnología, sino si gobiernos y empresas serán capaces de establecer límites antes de que los sistemas sean cada vez más autónomos y poderosos.

El País añade un miedo casi opuesto: "El otro miedo con la IA: que estalle la burbuja". Junto a los temores sobre seguridad y control aparece la duda económica sobre si las inversiones gigantescas y las expectativas generadas alrededor de la inteligencia artificial podrán sostenerse. La misma tecnología provoca, por tanto, dos angustias: que llegue demasiado lejos y que las expectativas hayan ido demasiado lejos. El mismo diario aborda hoy estos riesgos tecnológicos, económicos y geopolíticos en una reflexión sobre la necesidad de gobernar el desarrollo de la IA.

Trump ya controla Groenlandia

También hay cosas que parece que se nos escapan de las manos en el mapa mundial, pero en las portadas sorprende una ausencia relativa. El acuerdo sobre Groenlandia fue una de las grandes noticias internacionales de la jornada, pero apenas ha conseguido imponerse en las portadas. Solo La Vanguardia lo eleva a gran titular. El diario de los Godó abre su portada con la noticia del acuerdo entre Estados Unidos y Dinamarca que anunció Donald Trump; un acuerdo que él presenta como un "control permanente" norteamericano sobre la seguridad de la isla. Dinamarca y Groenlandia han matizado esta versión y hablan de "seguridad compartida", insistiendo en que no hay ninguna cesión de soberanía. El pacto reforzaría la presencia de Estados Unidos en un Ártico cada vez más importante en la competición estratégica con Rusia y China. 

Los enemigos invisibles

Pero algunas de las inquietudes de las portadas no están a miles de kilómetros ni dependen de grandes decisiones gubernamentales. Están en casa, en el baño, en la cocina o en el armario. El Ara dedica su portada a "El cóctel invisible que nos está matando": los disruptores endocrinos presentes en productos tan habituales como plásticos, cosméticos, pesticidas, envases alimentarios o prendas de ropa. Son compuestos capaces de interferir en el sistema hormonal y hace años que preocupan a la comunidad científica

El Punt Avui traslada la inquietud al lugar de trabajo con un titular especialmente gráfico: "El absentismo no se resuelve a golpe de ibuprofeno". La portada pone el foco en el aumento de las bajas laborales y en el peso creciente de los problemas de salud mental, mientras empresas, sindicatos y administraciones buscan respuestas a un fenómeno que no parece tener una solución simple.

Y el ABC, antes incluso de llegar a Ceuta, mira hacia las aulas. "La vieja escuela alza la voz después del derrumbe en PISA", anuncia, con profesores veteranos que reivindican más esfuerzo, autoridad y conocimiento. Es otra versión de la misma inquietud: el miedo a que algo que parecía bajo control deje de funcionar como esperábamos.

Fronteras que no se pueden controlar, una tecnología que no sabemos hasta dónde llegará, una isla ártica convertida en objeto de rivalidad internacional, sustancias que entran silenciosamente en la vida cotidiana, bajas laborales que crecen y una escuela que busca respuestas. Las portadas de este domingo hablan de muchos miedos, pero quizás todos se pueden resumir en uno solo: la incertidumbre ante un mundo que parece cada vez más difícil de gobernar.

'ABC' 
'El Mundo' 
'La Razón' 
'El País' 
'La Vanguardia' 
'El Periódico' 
'ARA' 
'El Punt Avui'