Una tribuna de opinión publicada en El País ha desencadenado una fuerte polémica después de que su autor, el escritor franco-marroquí Tahar Ben Jelloun, planteara llegar a un acuerdo para que Ceuta y Melilla pasaran a manos de Marruecos. El texto, titulado España-Marruecos, superar la crisis, defiende la necesidad de recomponer las relaciones entre Madrid y Rabat, pero es la propuesta sobre las dos ciudades autónomas la que ha concentrado buena parte de las reacciones, incluida una respuesta directa del Partido Popular.
Ben Jelloun, ganador del Premio Goncourt en 1987, describe la relación entre España y Marruecos como una vinculación marcada actualmente por la tensión y reclama recuperar el diálogo diplomático entre los dos países. En este contexto, considera que la situación de Ceuta y Melilla debería formar parte de las cuestiones que se aborden.
Gran labor de @el_pais como quinta columna de Marruecos, dando altavoz a sus peones y mentiras . #ironíaON
— ⚖️ Javier Barrio Glez (@jabargon) September 19, 2026
Del estilo de esos periódicos noruegos ( Fritt Folk, Tidens Tegn) y franceses (Je Suis Partout) en años 30/40, favorables a la ocupación alemana. https://t.co/6loGJnDmAx pic.twitter.com/mTXw5ItEiq
"Un gesto histórico y realista"
El pasaje que ha generado más controversia es aquel en el que el escritor defiende explícitamente un cambio en la situación de las dos ciudades. "Llegar a un acuerdo para devolver Ceuta y Melilla a Marruecos sería un gesto histórico y realista. No es normal que la frontera europea esté en territorio africano", afirma Ben Jelloun.
El autor sostiene también que Ceuta y Melilla constituyen, al igual que Gibraltar, una situación "anacrónica" en el siglo XXI y vincula la cuestión a la necesidad de que España y Marruecos retomen las negociaciones. "Es necesaria la vuelta a la mesa de negociación y al diálogo entre dos vecinos unidos por tantos lazos culturales, económicos y también políticos", escribe en el tramo final de la tribuna.
El texto dedica también una parte importante a las tensiones recientes entre los dos países. Ben Jelloun critica las acusaciones formuladas contra Marruecos por sectores de la derecha y la extrema derecha españolas y defiende que Madrid y Rabat están obligados a mantener la cooperación por los intereses compartidos y por sus intercambios económicos.
Además, aborda los episodios migratorios registrados en Ceuta los días 30 y 31 de julio y sostiene que las investigaciones españolas concluyeron que Marruecos no había instigado a los jóvenes que intentaron llegar a la ciudad. El escritor también relaciona las actuales tensiones con la política española sobre el Sáhara Occidental y con las discrepancias que esta cuestión ha provocado.
El PP responde: "¡Esto es una barbaridad!"
La propuesta sobre Ceuta y Melilla ha provocado una reacción inmediata del Partido Popular, que ha rechazado frontalmente los argumentos expuestos en la tribuna. "Ceuta y Melilla son España y sus ciudadanos, españoles. Defender su entrega no es una cuestión de 'realismo': es cuestionar la soberanía española y los derechos de quienes viven allí", ha afirmado el partido.
El PP también ha expresado su sorpresa por el hecho de que el texto aparezca publicado en El País: "Cuesta creer que esto se publique en El País. ¡Esto es una barbaridad!".
Ceuta y Melilla son España y sus ciudadanos, españoles. Defender su entrega no es una cuestión de “realismo”: es cuestionar la soberanía española y los derechos de quienes viven allí.
— Partido Popular (@ppopular) September 19, 2026
Cuesta creer que esto se publique en @elpais. Esto es una barbaridad pic.twitter.com/QPt8Me2xXS
La controversia ha ido más allá de la discrepancia con las tesis de Ben Jelloun. En las redes sociales, varios usuarios han responsabilizado también al diario por haber dado espacio a la tribuna y algunos han llegado a acusarlo de actuar en beneficio de los intereses marroquíes o de querer abrir un debate sobre la soberanía de Ceuta y Melilla.
Otras intervenciones, en cambio, han defendido la distinción entre la opinión de un articulista y la posición editorial de un medio. Una de las respuestas compartidas durante la polémica sostiene que "publicar una tribuna firmada no significa ponerse al servicio de ningún país" y reivindica que una opinión discutible pueda ser publicada y debatida.
De la tribuna al debate sobre el papel del diario
Una parte significativa de la discusión se ha centrado así no solo en el contenido del artículo, sino también en la decisión de El País de publicarlo. Entre las reacciones hay quien interpreta esta publicación como una manera de introducir en el debate público la posibilidad de negociar sobre Ceuta y Melilla, mientras que otros rechazan que dar espacio a una opinión equivalga a asumirla como propia.
La tribuna de Ben Jelloun denuncia lo que considera una estigmatización de los marroquíes, acusa a determinados sectores políticos y mediáticos de alimentar la hostilidad contra el país vecino y recuerda los ataques contra inmigrantes marroquíes registrados en El Ejido en el año 2000.
El texto concluye reclamando que España y Marruecos dejen atrás la actual escalada verbal y recuperen el diálogo. Pero la propuesta concreta de negociar el futuro de Ceuta y Melilla ha acabado convirtiendo la tribuna en el centro de una polémica política y mediática sobre soberanía, libertad de opinión y los límites entre la voz de un articulista y la responsabilidad del medio que la publica.
