Raphinha y su esposa, enamorados de esta mansión moderna y llena de detalles a 20 minutos del Camp Nou

Raphinha ha encontrado en las afueras de Barcelona el lugar perfecto para desconectar del fútbol y disfrutar de su familia. El jugador del Barça vive junto a Natalia Belloli y su hijo Gael en una vivienda contemporánea situada en Ciudad Diagonal, en Esplugues de Llobregat, una zona residencial muy próxima a la capital catalana y elegida también por otros futbolistas.

La casa destaca por su amplitud, su luminosidad y una conexión constante entre el interior y el exterior. Las imágenes compartidas por la propia pareja permiten ver una vivienda de líneas vanguardistas, grandes cristaleras, mobiliario de diseño y un jardín preparado para disfrutar en familia. La zona exterior está presidida por una piscina alargada y espacios pensados para el ocio de adultos y niños.

Una casa diseñada alrededor de la luz y el jardín

La arquitectura apuesta por formas limpias, volúmenes geométricos y una fachada en tonos claros. El vidrio tiene muchísimo protagonismo: las grandes superficies acristaladas permiten que la luz natural entre durante buena parte del día y hacen que las estancias parezcan prolongarse hacia el jardín y la piscina. Incluso la terraza superior utiliza una barandilla transparente para mantener esa sensación de amplitud.

Raphinha petó escut Barça Feyenoord
Raphinha petó escut Barça Feyenoord

Ese diseño también encaja con la forma de vida de Raphinha y su familia. Después de entrenamientos, partidos y viajes, el brasileño encuentra aquí un entorno mucho más tranquilo, con zonas donde desconectar sin necesidad de abandonar la vivienda. La casa está además adaptada a la presencia de Gael, con espacios pensados para que el pequeño pueda disfrutar del exterior con comodidad.

Esplugues, uno de los refugios preferidos por los futbolistas

Ciudad Diagonal lleva años atrayendo a deportistas y perfiles de alto poder adquisitivo por su privacidad, sus viviendas independientes y su proximidad a Barcelona. En el caso de Raphinha, le permite estar relativamente cerca de los centros de entrenamiento y mantener, al mismo tiempo, una vida familiar más reservada.

La vivienda resume bastante bien el momento personal del brasileño: espacios amplios, diseño moderno, jardín, piscina y mucha privacidad. Raphinha y Natalia han convertido esta casa en su refugio cotidiano, lejos del ruido de los estadios pero a pocos minutos de Barcelona. Un lugar pensado para descansar, recibir amigos y disfrutar en familia cuando termina la exigencia del fútbol.