Cargando...

La contratación de Guinadell Orriols, la hija mayor de la alcaldesa de Ripoll y líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, como agente interina de la Policía Local ha desencadenado una fuerte polémica política. La joven, de 19 años, tomó posesión de la plaza el pasado 17 de julio tras superar un procedimiento de selección convocado por la vía de urgencia para cubrir la falta de efectivos del cuerpo. La alcaldesa rechaza cualquier sospecha de trato de favor y asegura que su hija obtuvo la mejor puntuación en todas las pruebas, con más de dos puntos de ventaja sobre el segundo clasificado después de la entrevista personal. "No he colocado a nadie a dedo", afirmó durante el pleno municipal de este martes. "De la misma manera que no podía beneficiarla por el hecho de ser mi hija, tampoco podía impedirle cumplir su sueño", añadió, en palabras que ha compartido a través de un tuit en la red X. La controversia, sin embargo, no se centra tanto en el resultado del proceso o su legalidad como en el papel que jugó la propia Orriols.

Según ha avanzado El País, un decreto firmado el 30 de junio atribuye a la alcaldesa decisiones relevantes del procedimiento, como el nombramiento de los miembros del tribunal calificador, la determinación de las pruebas, los criterios de valoración y el calendario del proceso. La delegación de estas competencias no se produjo hasta el 3 de julio, coincidiendo con la fase final de selección, cuando los cinco candidatos que habían superado la prueba técnica pasaron la entrevista personal. Vestida con una camiseta de la policía local de Ripoll, la alcaldesa negó cualquier trato de favor en la contratación de su hija como agente interina de la Policía Local y defendió que el proceso se desarrolló con todas las garantías. "Desde el primer momento que me dijo que se presentaría, ya sabía el riesgo que asumíamos", ha admitido, en referencia a que era consciente de la polémica que podía generar la candidatura. "Me he abstenido de participar en cualquier asunto del proceso”, remachó.

Una convocatoria de urgencia

Según relata el rotativo, la plaza se convocó el 11 de junio mediante un procedimiento extraordinario de selección "con carácter de urgencia", de una plaza de agente interino de la Policía Local mediante un procedimiento de selección directa, justificado por una "situación operativa crítica" derivada de la falta estructural de agentes en la Policía Local. El decreto municipal argumenta que esta situación comprometía un servicio público esencial y hacía necesario cubrir la vacante con la máxima rapidez. Por eso se optó por un proceso simplificado basado en una prueba práctica y una entrevista, manteniendo, según el consistorio, los principios de publicidad, mérito y capacidad. El anuncio, firmado por el secretario general del consistorio, Gerard Soldevila, daba doce días para que los interesados presentaran la candidatura y fijaba unos requisitos básicos: ser mayor de edad, disponer del título de bachillerato, acreditar un nivel intermedio de catalán y tener permiso de conducir. También se valoraba especialmente la experiencia en el ámbito policial. En total, 24 personas se inscribieron en el proceso, de las cuales 15 cumplían los requisitos y 5 llegaron a la fase final de entrevistas.

 

Aunque Orriols ha insistido en que se mantuvo al margen del procedimiento, siete días después de cerrarse el plazo de presentación de solicitudes, el 30 de junio, fue ella misma quien resolvió diversos aspectos clave del proceso. Según el decreto, la alcaldesa —de quien el mismo documento recuerda que "ostenta el mando superior de la Policía Local"— nombró a los miembros del tribunal calificador, formado por una sargento y dos cabos del cuerpo, y también fijó las pruebas de acceso, los criterios de valoración y el calendario del proceso. El decreto lleva la firma del secretario municipal.

El mismo documento justifica la vía de urgencia por la "situación operativa crítica" que, según el consistorio, sufre la Policía Local de Ripoll por la falta estructural de agentes. El texto defiende que la cobertura de la plaza era una "necesidad inaplazable" y afirma que "la urgencia del procedimiento es la única vía posible para corregir con la celeridad necesaria una disfunción grave que compromete un servicio público fundamental". Durante el pleno municipal, el secretario defendió que no había ninguna irregularidad y llegó a afirmar que, tratándose de un procedimiento de urgencia, "ni siquiera hacía falta hacer un proceso de selección".

El debate sobre la abstención

El principal punto de discusión es si la alcaldesa debía abstenerse desde el inicio del procedimiento. La normativa aplicada en la misma convocatoria obligaba a Orriols a apartarse de todas las fases del proceso por el hecho de que una familiar directa participaba en él. La misma convocatoria cita diversas normas que remiten a la Ley de régimen jurídico del sector público, la cual establece la obligación de abstenerse cuando en un procedimiento administrativo participa un familiar directo. La ley prevé mecanismos, como la delegación de competencias, para evitar cualquier conflicto de intereses. Sin embargo, el decreto del 30 de junio le atribuye diversas decisiones organizativas previas a la delegación de competencias. Orriols no delegó sus funciones hasta el 3 de julio, el mismo día que los cinco candidatos que habían superado la prueba técnica —de un total de quince aspirantes admitidos— afrontaban la entrevista definitiva. El decreto que formaliza el nombramiento ya aparece firmado por el concejal Gaspar Viñas Codina, a quien se habían delegado las competencias.

A todo ello se añade otro elemento que alimenta las críticas. La resolución establece que el nombramiento se tenía que publicar tanto en el Boletín Oficial de la Provincia de Girona como en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, pero, según la información publicada, diez días después de la designación todavía no se había hecho pública. También llama la atención que, mientras el anuncio inicial justificaba la convocatoria por una situación de "urgencia", el decreto de nombramiento elevaba esta calificación y hablaba de "máxima urgencia". Orriols sostiene que se abstuvo "absolutamente" de cualquier decisión relacionada con la evaluación de los candidatos y defiende que su hija consiguió la plaza "por méritos propios y acreditables". La líder de Aliança Catalana incluso explicó que se planteó pedirle que no se presentara para evitar la polémica, pero concluyó que esto también habría sido injusto.

La polémica ha saltado a los medios y a las redes sociales, en un momento en que Orriols ha convertido la crítica al "partidismo" y a los "enchufes" en las instituciones en uno de los ejes de su discurso político. Precisamente por eso, la oposición considera que este nombramiento debilita el mensaje regeneracionista que la líder de Aliança Catalana defiende habitualmente, tanto en el Ayuntamiento de Ripoll como en el Parlament. El caso recuerda aquello de la mujer del César...