Los dos primeros partidos de Lamine Yamal con el FC Barcelona esta temporada dejaron muchas dudas. Tanto su juego como el gesto de su rostro, sombrío y serio. La cosa cambió en el tercer choque. En esta ocasión, contra el Rayo Vallecano, el de Rocafonda anotó un doblete con dos auténticos golazos que generaron la admiración de la grada y de sus compañeros.
Un buen momento que Lamine pretende alargar durante los próximos meses, en una temporada en la que ya ha dejado claro que quiere ganar la Champions League. En realidad, es el único título grande que le falta después de ganar tres Ligas, una Copa del Rey, Supercopas, una Eurocopa y el pasado Mundial.

Mounir Nasraoui, elogios a Lamine Yamal dentro y fuera del campo
Un Mundial en el que su familia estuvo muy pendiente en todos los estadios en los que jugó. Bueno, en realidad un miembro muy importante de su familia no estuvo. Mounir Nasraoui, su padre, no viajó al continente americano. El motivo: padece epilepsia y no puede viajar en avión. Aun así, no perdió detalle de las evoluciones de su hijo. Y también tuvo tiempo para seguir echándole elogios. Lo hizo, por ejemplo, en Mundo Deportivo. “Cuando nació, sabía que iba a ser una estrella”, aseguró. Después reconoció que cualquier padre desea lo mejor para sus hijos. Su confianza en Lamine apareció mucho antes de los grandes títulos y los focos.
El fútbol no resume por completo la mirada del padre. Mounir asegura que Lamine “es el mejor en todo”. Después amplía la idea: “No solo en fútbol, en amor, en persona y en todo”. Nasraoui quiere que su hijo sea feliz dentro y fuera del campo, por encima de los premios, los goles y cualquier reconocimiento individual. Para él, esa felicidad constituye la verdadera victoria.

Sus orígenes, siempre presentes
Rocafonda también ocupa un lugar esencial en su discurso. Mounir defiende el barrio donde creció el futbolista y utiliza con orgullo la referencia 304. “Este barrio es el mejor del mundo y de España”, afirmó. El padre destaca la igualdad y la cercanía entre los vecinos. Lamine mantiene así un vínculo visible con sus raíces, aunque su carrera avance a velocidad de vértigo.
Nasraoui incluso bromeó sobre la conocida fotografía de Lamine cuando era un bebé junto a Leo Messi: “Igual fue Lamine el que bendijo a Leo”.