Podemos nació hace 10 años en el Teatro del Barrio de Madrid. Un joven Pablo Iglesias encabezaba una formación que rompería los esquemas y el tradicional bipartidismo entre el PP y el PSOE. La primera representación que obtuvieron, por sorpresa, fue en las elecciones europeas del 2014, cuando obtuvieron 5 diputados que, junto con Izquierda Unida, sumarían 11. Todo como resultado del malestar de unos ciudadanos hartos de recortes, de políticas de austeridad, después de años de gobiernos de PSOE, con Zapatero, y de PP de Rajoy. Eso desembocó en las movilizaciones del 15-M, el movimiento de los indignados, que acabó institucionalizándose en Podemos, mientras el PSOE se desangraba. De hecho, los morados (71) estuvieron solo a 14 diputados de hacer el sorpasso al PSOE (85), en las elecciones generales del 2016, que acabarían con la investidura de Rajoy, la revuelta de los barones socialistas contra Pedro Sánchez por su negativa a investir a Rajoy y con el final consumado del bipartidismo español.
Reivindican que rompieron el bipartidismo y denuncian lawfare
Ahora, aquel partido que rompió dinámicas históricas, afronta los próximos meses complicados. Las elecciones europeas del próximo junio serán clave para el futuro de un partido que solo tiene 5 diputados en el Congreso y se ha quedado solo con 17 diputados en las Comunidades Autónomas. Lo admiten sus dirigentes, como la secretaria general, Ione Belarra, o la exministra Irene Montero. "No han sido meses fáciles", admiten, después de su ruptura con Sumar y Yolanda Díaz.
Sin embargo, reivindican su vigencia y subrayan que son "los que no miran hacia otro lado". Además, sacan pecho de su obra en el Gobierno entre el 2019 y el 2023, como la ley trans, la de vivienda, la ley Rhodes, la reforma del aborto, el tope del gas, el aumento del SMI o las rebajas del transporte público. De hecho, también recuerdan la persecución política contra el partido de Iglesias desde su creación a causa de su denuncia a la "corrupción política". "Podemos ha sufrido innumerables ataques desde el poder mediático y judicial", aseguran en un comunicado, en el cual denuncian lawfare.
Podemos intenta ser clave para el Gobierno
Ahora, la situación para Podemos dista mucho de este momento álgido de 2015 y 2016 y, con cinco diputados en el Grupo Mixto fía su estrategia a convertirse en un actor clave durante la legislatura en el Congreso, una vez que ha dejado de ser fuerza de gobierno.
En su nueva hoja de ruta política, los morados proclamaron su plena autonomía política, dejando claro que sus votos no se regalan y se negocian en el Congreso, y la dirección del partido proclamó que ya no estaban sujetos a la disciplina del Gobierno, sobre todo después de que Yolanda Díaz no accediera a facilitarles un ministerio. De esta manera, su plan es ejercer una posición similar a la de ERC, Bildu o BNG para influir desde sus escaños en un Ejecutivo con minoría parlamentaria.