Podemos anuncia su apoyo a los decretos de vivienda y mete más presión a Junts

Podemos dará su apoyo este viernes a los dos decretos ley sobre la vivienda, tal como le reclama el Sindicato de Inquilinas. Su secretaria general, Ione Belarra, lo ha confirmado este jueves en una entrevista en TVE, en la que ha argumentado que su formación es "una herramienta en manos del movimiento social". A pesar de ser crítica con el Gobierno español por haber partido en dos el decreto Maricarmen, la dirigente morada ha confirmado que, de momento, se conformarán con unas "migajas". Podemos deja así el futuro de los dos decretos en manos de Junts per Catalunya y el PNV, formaciones que todavía no han confirmado el sentido de su voto. Después de días negociando con el ejecutivo de Pedro Sánchez, este miércoles los junteros se mostraron "decepcionados y preocupados" con la versión final del decreto ley.

Este martes, el Gobierno optó por presentar dos reales decretos diferentes, que ya han sido bautizados irónicamente como los textos Mari y Carmen. Uno está repleto de medidas que, según los cálculos del Gobierno, tienen el consenso de todos los grupos que invistieron a Pedro Sánchez presidente esta legislatura. Se trata de un texto que, entre otras medidas, intenta prohibir a los fondos buitre la compra de vivienda, prohíbe los desahucios hasta 2030 y prorroga los contratos de alquiler hasta 2028. El otro, sin haber sido negociado con los grupos, automatiza esta prórroga de los alquileres; es una demanda de Sumar inspirada en el gran reclamo del Sindicato de Inquilinas. Este miércoles el presidente del Gobierno aseguraba que es "razonablemente optimista" con la convalidación el viernes de los decretos. Ahora bien, en privado, fuentes de la Moncloa solo muestran este entusiasmo con el primer texto, que es el que se ha trabajado mucho con los grupos.

Este jueves, Belarra ha denunciado que la división en dos del decreto es "una trampa que hace el PSOE cuando no quiere que una parte se apruebe". "Es una estrategia habitual cuando utilizan a Junts y PNV como excusa para no hacer cosas que claramente no quieren hacer", ha manifestado. La secretaria general de la formación morada, aparte de anunciar el voto a favor de sus cuatro diputados en el Congreso, ha pedido que la movilización social se mantenga viva en las calles. Es decir, ha dado por hecho que este viernes el segundo decreto no saldrá adelante y que los afectados por la crisis de la vivienda tienen que seguir manifestándose.

El voto favorable de Podemos pone más presión a Junts y PNV

A pesar del voto favorable de Podemos y el optimismo de la Moncloa, no está garantizada la convalidación de los decretos. No solo del segundo; tampoco del primero. En el aire está el apoyo del PNV. Ahora bien, este miércoles se pudo ver al presidente del partido, Aitor Esteban, entrando y saliendo de los despachos reservados para el Gobierno y conversando con el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, el negociador Félix Bolaños. Ambos se paseaban después por los pasillos juntos y sonrientes. 

La mayoría de los focos se sitúan ahora mismo sobre Junts per Catalunya. Con la crisis de la vivienda imparable, el partido de Carles Puigdemont dejó en stand by su ruptura de relaciones con el PSOE y hace unas semanas se sentó a negociar con el Gobierno la redacción de un decreto ley. Ha habido multitud de intercambios de papeles. Y ambas partes llegaron a un acuerdo. Pero los socialistas también tienen que hacer equilibrios con el resto de socios, fundamentalmente de izquierdas. Y ahora los juntaires se muestran "decepcionados y preocupados" por la versión definitiva aprobada este martes en la reunión del Consejo de Ministros.

Lamentan que ahora mismo los fondos podrán seguir comprando (con algunos límites). Y también porque, según una interpretación que han hecho ellos del texto, si un propietario quiere dejar en herencia un piso de alquiler a su hijo, el inquilino podría ahora tener derecho a comprar el piso antes de que el hijo lo pudiera heredar". Fuentes del Ministerio de Vivienda, sin embargo, lo niegan tajantemente. Aseguran que esta interpretación habría sido correcta en una de las versiones anteriores del decreto que intercambiaron el Gobierno y Junts. Pero que este agujero se corrigió y que ahora esta interpretación del texto no se sostiene.