La organización Poble Lliure, considerada el alma más pragmática de la CUP, y que antepone la cuestión nacional a la social, por contraste con Endavant-OSAN, el otro polo que ha marcado hasta ahora los debates de la organización anticapitalista, considera que el independentismo atraviesa un momento de "importante desorientación estratégica". Con el fin de revertir esta situación, aboga por "encarar los próximos meses a partir de una estrategia consensuada", con una "línea estratégica clara y sobradamente compartida" y apuesta porque los partidos, entidades soberanistas y el conjunto del independentismo tracen una estrategia "conjunta" hasta la proclamación de la República catalana.

Poble Lliure realiza estas consideraciones en su balance político correspondiente a este mes de agosto, cuando el horizonte político tiene sus próximos hitos en la Diada Nacional de l'11 de Setembre, que las organizaciones soberanistas han convocado de manera descentralizada por primera vez en los últimos años, y, especialmente, en la cuestión de confianza que el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, ha convocado para el 28 de septiembre.

Puigdemont, a pesar de los requerimientos de la CUP, se ha negado hoy por hoy a negociar con los cupaires en tanto que considera que no están en condiciones de imponer nada después de la ruptura motivada por su no a los presupuestos de la Generalitat. Precisamente, ésta es la cuestión que vuelve a separar a la mayoría independentista que conforman JxSí y la CUP, dado que los anticapitalistas desvinculan un eventual apoyo a la cuestión de confianza para sacar adelante el procés de independencia, de la aprobación del presupuesto para 2017.

En este contexto, el llamamiento de Poble Lliure a la unidad de todas las fuerzas independentistas parece presionar en sentido contrario al sector más duro de la CUP, articulado por Endavant y a pocas horas de que la organización haga públicos los resultados de la votación para renovar a su secretariado nacional, al que se ha presentado una única lista de consenso o equilibrio encabezada por los pragmáticos Quim Arrufat, que fue diputado en la anterior legislatura, y Lluc Salellas, concejal en Girona.

La "hoja de ruta" de Poble Lliure para las próximas semanas está contenida en el documento de balance de la situación política después de las elecciones españolas, cuyas líneas básicas sintetizamos a continuación:

Inviabilidad del referéndum pactado

Los resultados de las elecciones españolas del 26 de junio "han demostrado la inviabilidad de un referéndum de autodeterminación para Catalunya, pactado".

Unilateralidad

"Los partidos del régimen que en las elecciones españolas acostumbran a sacar sus mejores resultados, han obtenido a duras penas un 40%. Mientras que tanto el independentismo como En Comú Podem mantienen su número de diputados. Ante ello nos reafirmamos una vez más, en Catalunya se dan las condiciones objetivas y subjetivas para iniciar un procés constituyente de amplia base popular que supere el régimen del 78 y se convierta en una República independiente. En este camino tenemos que estar todos y todas y tenemos que tener la capacidad de animar a la gente que, con más o menos buena fe, creía en la reforma del Estado que se sume a la lucha independentista, como único motor de cambio social. (...) Ante esta situación general a nivel estatal, hace falta que el pueblo catalán emprenda el camino de la unilateralidad como única opción posible".

El Referéndum (RUI) y la ruptura con el Estado

"Se empezaría con la aprobación, por el Parlament de Catalunya, de una ley de transitoriedad en la que se haga referencia explícita a considerar la validez de esta ley como expresión de inicio de un nuevo marco legal independiente, precisando que esta expresión de la independencia tiene que ser convalidada por un referéndum de independencia que esta misma ley proponga convocar. Se trataría, pues, de un referéndum de convalidación de una ruptura o desconexión que ya se habría aprobado en el Parlament. Paralelamente se empezaría el debate constituyente en torno a los aspectos fundamentales de la nueva Constitución de la República catalana independiente, una Constitución que se aprobaría, pues, ya fuera de la legalidad del Estado español".

Movilizaciones y acciones de boicot

"Desde nuestro punto de vista tenemos claro que la lucha por la independencia, el derecho a decidir y la República catalana parte necesariamente de la confrontación con los Estados impuestos como el español y el francés. (...) A lo largo de las semanas y los próximos meses tenemos que ir incrementando las movilizaciones y las acciones de boicot a todos los niveles hasta que al Estado español le resulte más interesante que nos vayamos que mantenernos en la sumisión".

El efecto del Brexit y referéndum sobre la UE

"La victoria de esta opción [el Brexit], demuestra que el derecho a decidir de los pueblos es mucho más potente que las amenazas, y significa un desafío al catastrofismo, cosa que nos puede servir de ayuda de cara al proceso que vive el pueblo catalán".

"En el proceso de construcción de la República catalana, también tenemos que tener en cuenta este hecho, y no podemos aceptar como buena una propuesta que dé por hecha la integración en la UE (habrá que ver si esta lo acepta) sin debate previo. Una vez constituida la República, se tiene que llevar a cabo un referéndum sobre la permanencia en esta institución".

Prioridades políticas

  1. Movilización popular

  2. Dinamización del procés constituyente

  3. Estrategia para la independencia

  4. Acuerdo de Izquierdas por la República Catalana

1. Movilización popular: Hace falta que el pueblo catalán se aboque plenamente a una nueva movilización de masas para el próximo 11 de Setembre, que sea el inicio de un curso donde se den pasos acelerados hacia la proclamación de la República catalana. Esta movilización no se puede limitar a la jornada del 11 de Setembre, hace falta que sea de carácter permanente: este será la mejor garantía del avance hacia la independencia.

2. Dinamización del procés constituyente: Es una herramienta con la que tenemos que conseguir vincular buena parte de las bases del espacio "de los comunes" haciéndolo partícipe de la construcción de un nuevo Estado al servicio de la mayoría social.

3. Estrategia por la independencia: las dificultades para avanzar hacia la independencia y las carencias en la concreción de una hoja de ruta clara que aglutine a la mayoría social catalana, demuestran una importante desorientación estratégica del independentismo. (...) Hay que encarar los próximos meses a partir de una estrategia consensuada con el fin de llegar a la independencia. Sin una línea estratégica clara y sobradamente compartida, seguramente seguiríamos vagando, intentando llegar a un objetivo sin saber qué camino seguir. Hacemos, pues, un llamamiento al conjunto de partidos, entidades soberanistas y al conjunto del independentismo a trazar una estrategia conjunta desde ahora hasta la proclamación de la República catalana.

4. Por un Acuerdo de izquierdas para la República catalana: tenemos que garantizar que la proclamación de la República catalana es el inicio hacia un futuro con más libertades y justicia social. Por lo tanto, hace falta que el conjunto de las izquierdas autocentradas llegamos a un acuerdo que permita ganar la hegemonía social del procés independentista y desplazar a aquellos que todavía se puedan ver tentados de asumir posiciones dilacionistas".

 

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