El lehendakari Imanol Pradales quiere que el Guernica se traslade temporalmente al País Vasco, durante nueve meses entre este 2026 y el 2027. Se trata de un gesto que han ido reclamando repetidamente con los años y que ahora se vuelve a poner sobre la mesa ante el 90.º aniversario del bombardeo sobre la ciudad durante la Guerra Civil. Es uno de los temas que ha generado más atención mediática durante los días de Pascua, con el rechazo de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ha tachado la propuesta del gobierno vasco de “paletada” por reclamar el traslado de una obra que está expuesta en el museo madrileño Reina Sofía. También se opone el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, alegando que los informes técnicos desaconsejan trasladar el cuadro, a pesar de que hay otros informes técnicos que también desaconsejan el traslado de las obras de Sijena, tal como ha establecido el Tribunal Supremo, y el ministro nunca se ha manifestado sobre este asunto de manera tan taxativa. Ahora, en medio de esta discusión, desde el PNV han insistido en pedir el traslado, desdiciendo al ministro de Cultura. En palabras de la portavoz de los nacionalistas vascos en el Congreso, Maribel Vaquero “con voluntad política, muchas veces se evitan los problemas técnicos que pueda haber”. Por lo tanto, según Vaquero, si hubiera esta voluntad política, “habría más posibilidades de trasladar la obra” de Picasso. 

La diputada ha querido dejar claro que no pone en duda los informes técnicos de los conservadores del Reina Sofía, que desaconsejan el traslado, pero ha reclamado más de otros expertos. Además, ha recordado que esta obra, una de las más importantes del pintor, viajó “por medio mundo” hasta que en 1992 acabó en Madrid, desde donde no se ha vuelto a mover por estos elementos técnicos. Desde el PNV subrayan que “han pasado muchos años desde entonces y estas técnicas han mejorado”. Por todo ello, pide un nuevo estudio “en profundidad” elaborado por técnicos internacionales y expertos en el traslado de obras. “Cosas más imposibles hemos visto”, ha soltado Vaquero, ironizando que el gobierno de Pedro Sánchez acostumbra a decir que no se puede hacer “algo”, pero después da marcha atrás. “La voluntad política es un plus a la hora de tomar decisiones”, ha insistido. 

Urtasun, taxativo contra el traslado

Este martes, Urtasun dejó bien clara su posición y la del gobierno español sobre el posible traslado del Guernica, asegurando que se debía a criterios técnicos y de conservación. “El Guernica no es un cuadro cualquiera. Es probablemente una de las obras más frágiles y complejas de conservar del siglo XX”, afirmaba, hablando de informes concluyentes que resuelven que no se puede someter “la obra a más estrés”. “Celebrar el nonagésimo aniversario del bombardeo de Gernika debe ser también garantizar que esta obra pueda cumplir noventa años más”, sentenció.