El PNV se ha cobrado un año más su apoyo a los presupuestos generales del Estado, y a cambio del sí ha llegado a un acuerdo con el gobierno de Pedro Sánchez para renovar el denominado cupo del concierto económico, "en los mismos términos y mismos parámetros" que en la actualidad. Eso significa que el PNV se ha garantizado que Euskadi seguirá aportando una moderada cantidad de dinero por los servicios que presta el Estado en el País Vasco, con un índice de imputación del 6,24%. La cuenta se hace de esta manera porque Euskadi disfruta del sistema del concierto, como también sucede en Navarra, y no están sujetos a la financiación autonómica. El concierto se tiene que renovar cada 5 años, y el hecho de que se mantenga la misma cuota es una muy buena noticia para los vascos.
Según el acuerdo entre el Gobierno y el PNV, ahora se convocará inmediatamente la comisión mixta del concierto, que se reunirá probablemente antes del día 20 de noviembre. El pacto lo ha dado a conocer el portavoz del grupo Vasco en el Congreso, Aitor Esteban, en una rueda de prensa celebrada en la sede del PNV, Sabin Etxea, en Bilbao. La ley quinquenal de la cuota que todavía estaba en vigor era la que se había firmado para el periodo 2017-2021, pactada en su día con el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro (PP), y por lo tanto estaba fuera de plazo. "Empezábamos a entrar en un punto de cierta inseguridad jurídica, porque había que renovar esta ley", ha reconocido.
Aitor Esteban no ha escondido que también están negociando la transferencia de las Cercanías ferroviarias a Euskadi. Ha reconocido que todavía no se ha cerrado ningún acuerdo porque los dos gobiernos tienen que estudiar una propuesta. "Es una propuesta que no se había hecho antes y que merece estudiarse, e intentaremos llegar a un entendimiento", ha apuntado. No obstante, se ha mostrado moderadamente optimista porque se ha dado un "paso significativo" al aceptar hablar de ello.
Un último tema que están negociando es que el gobierno vasco tenga la jurisdicción sobre las cuencas de los ríos Nervión e Ibaizabal, dejando de ser considerados parte de la vertiente del Ebro.
