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El dinero que tenía Juan Carlos I protegido lejos del Estado lleva años protagonizando muchos titulares. Los más conocidos son, seguramente, los 65 millones de euros que le regaló un príncipe saudí y que él, a su vez, dio a su amante Corinna Larsen y que estaban guardados en una cuenta en el extranjero, concretamente en Suiza. Además, el rey emérito tenía otra fortuna alejada de su reino. Se trata de 15 millones de euros, de origen desconocido y que nunca fueron declarados a Hacienda, que el emérito tenía repartidos en paraísos fiscales desde 1995. Según se justificó, este dinero opaco tenía el objetivo de proteger al jefe de Estado en el caso de que se produjera un levantamiento en España y que tuviera que abandonar el país. Por eso, después de que su heredero Felipe se casara con la ahora reina Letizia, en 2004 consideró que la situación política era lo suficientemente tranquila y decidió traspasar la titularidad de la cuenta en Jersey a su amigo y consejero Joaquín Romero Maura. Según las investigaciones de Hacienda, que escrutó el dinero del emérito, estos fondos procedían de otros dos trusts creados por el banquero y mano derecha de Juan Carlos I, Manuel Prado y Colón de Carvajal, que se encargó de gestionar su patrimonio durante años. 

Seguramente, lo que ha acabado sucediendo con estos millones de euros ha sido una sorpresa para Juan Carlos I. El movimiento de situar a Romero Maura como titular recuerda a los 65 millones de euros saudíes que regaló a Corinna. Según el relato de Romero Maura, recogido por el ministerio fiscal y recuperado por el diario El País, el entonces jefe de Estado le explicó que ya no necesitaba estos trusts y que, si los ciudadanos españoles descubrían que tenía dinero en el extranjero, esto podría ser un problema para la monarquía. Según la versión del historiador, que murió sin herederos en 2022, Juan Carlos I le donó este dinero “en atención a su amistad de muchos años y a los servicios prestados por su familia a la monarquía durante generaciones”. Así, le dio permiso para usar este dinero como creyera conveniente, pero proponiendo destinarlo “a otras personas que pudieran necesitarlo, en las mismas circunstancias” que el propio Juan Carlos. 

De fondos de Juan Carlos a ayuda a los refugiados

Lejos de seguir estas órdenes, el amigo de Juan Carlos dejó claro que daría ese dinero a asociaciones de caridad, con interés especial para los niños más desprotegidos. Lo dejó por escrito, pero no se lo dijo a nadie. Sus hermanos se enteraron cuando murió y descubrieron que el beneficiario de su fortuna regalada sería el British Refugee Council, una asociación para apoyar a los refugiados que llegan al Reino Unido para empezar una nueva vida. De momento, la ONG de Londres ya acumula 7,6 millones de euros en donaciones desde la muerte de Romero Maura, que se han organizado en diferentes pagos. Más allá de este dinero, Romero Maura dio también a esta ONG dos casas: una en el Reino Unido y la otra en Francia. Su valor roza los seis millones de euros.