Corinna vende baratas las joyas que le regaló Juan Carlos I, anillo de compromiso incluido

But I prefer a man who lives and gives expensive jewels”, cantaba Marilyn Monroe en Los caballeros las prefieren rubias. Este podría ser el lema de vida de Corinna Larsen, la amante del rey Juan Carlos I que salió a la luz a raíz de la cacería de Botsuana y a quien el emérito llenó de grandes regalos, entre ellos un buen puñado de joyas, cargadas de polémica. Hace años que la “princesa” alemana y el padre de Felipe VI rompieron, pero ahora, Larsen ha querido dar un paso más allá y “quitarse de encima” las joyas que le regaló Juan Carlos I, borrando el último vínculo que los unía. El pasado jueves, Larsen las vendió en la prestigiosa casa de subastas inglesa Bonhams, como parte de una colección llamada “joyas excepcionales” y que, según el catálogo, pertenecen a una “distinguida lady europea”. 

Tal como explica el diario La Razón, que publicó la noticia, hay dos grandes joyas que han permitido identificar a esta lady como Corinna Larsen. La más relevante ha sido la pulsera de diamantes con la que Corinna posó en la portada de la revista ¡Hola!, en una entrevista para la historia y donde reveló todos los detalles de su relación con el ex jefe de Estado. Casi se habló más de aquel brazalete que de las polémicas declaraciones. Ahora, la pulsera de la portada se ha vendido por unos 170.000 euros en la casa de subastas. Este precio es muy inferior a la horquilla de entre 2,5 y 3 millones de euros que fijó el tasador de joyas Vicente Martín en 2013, después de que saliera publicada la entrevista. En una intervención en El programa de Ana Rosa, hablaba de unos diamantes excepcionales, montados con una técnica muy compleja. 

Un anillo de compromiso vendido en la casa de subastas 

La otra pieza destacada es un supuesto “anillo de compromiso” que el entonces rey Juan Carlos I le regaló a quien era su amante. En la entrevista de la discordia aparecía con el anillo puesto, pero no hizo ninguna referencia a él. En cambio, cuando publicó su propio pódcast, confirmó que el emérito le había pedido casarse con ella con este anillo y que rechazó aceptar su propuesta de matrimonio para no “desestabilizar la monarquía”. Tanto el anillo como la pulsera eran de la joyera madrileña Aldao, situada cerca de la plaza de Colón de la capital de España. En un primer momento, el anillo pasó desapercibido, pero años después, David Rato, experto en joyería de la realeza, calculó que se situaba alrededor del millón de euros. Ahora, esta pieza con un fuerte valor sentimental para Larsen se ha vendido por 120.000 euros.

Estas eran las dos joyas más destacadas de la colección de Corinna, pero no las únicas. También había unos pendientes a juego con el brazalete de la discordia, que se ha vendido por algo menos de 150.000 euros, regalo de Juan Carlos. Por otro lado, Corinna también se ha vendido los regalos que le había hecho el sultán de Omán, a quien conoció a través del emérito, y joyas de su patrimonio personal, entre las que hay un anillo de zafiro de Birmania, la pieza más cara de todas, 280.000 euros. Esta era de la joyería preferida de Juan Carlos, pero no se trata de un regalo suyo.