"La CUP nunca hemos parecido el socio preferente del Gobierno", ha indicado el diputado Xavier Pellicer en una entrevista a la ACN. Pellicer ha hecho balance de los presupuestos y ha señalado que con la práctica del día a día y "a pesar de su relato", el gobierno no ha demostrado que apueste realmente por la CUP. "Lo que no se nos puede pedir es que dejamos de ser la CUP y renunciamos a nuestros principios", ha remachado Pellicer. Según el diputado anticapitalista, las peticiones de la formación anticapitalista en la negociación de las cuentas del Govern del 2022 eran "de mínimos".

Además, Pellicer ha negado que la CUP fuera "dura", y ha subrayado que "sólo exigía unos compromisos que el Gobierno tenía que hacer efectivos" a cambio de la investidura del presidente, Pere Aragonès.
Para Pellicer, el Gobierno no ha demostrado que la CUP sea su "socio preferente" y lo argumenta, diciendo que los partidos que forman parte del gobierno llegaron a más acuerdos con el PSC-Units que con la formación anticapitalista. "Quien define sus alianzas con la práctica del día a día es el Gobierno, y hasta ahora no ha sido de la mano de la CUP, sino de la mano de políticas que van en el sentido contrario de lo que habíamos pactado a la investidura", ha sentenciado Pellicer.

Aviso en el Gobierno

Sin embargo, el miembro de la CUP ha avisado al ejecutivo de Aragonès que, si quiere avanzar en derechos sociales y nacionales, los anticapitalistas serán e intentarán tener "toda la influencia". No obstante, ha advertido que "si el Gobierno apuesta por optar por los comunes en ningún sitio de la CUP, no tendremos esta influencia ni la querremos tener".

Desde la formación de la izquierda independentista, Pellicer explica que los planteamientos de la CUP durante la negociación de los presupuestos para el 2022 eran "de mínimos". En esta línea, sobre peticiones de la CUP de cara a los presupuestos, asegura que "no eran duras ni "complicadas de entender teniendo en cuenta las situaciones de crisis climática, social y de involución del Estado en materias de lengua y represión". A modo de síntesis, Pellicer ha sentenciado que "el Gobierno no se ha querido encontrar con nosotros".

Además, Pellicer ha admitido que, sin este "acuerdo de mínimos" para las cuentas, la relación entre la CUP y el Goven es ahora "más difícil" de cara a próximas negociaciones. Y ha concluido, que el hecho de que el proceso soberanista no esté avanzando, aleja la CUP de "cualquier disposición de entrar en el Gobierno", una posibilidad que la CUP valoró en el acuerdo de legislatura.

La diversidad de Junts

Con respecto a la divèrgència de opiniones dentro de Junts, Pellicer ha remarcado que las "diferentes almas" que conviven dentro de Junts, y que defienden "proyectos contradictorios", dan una imagen de "desbarajuste". "Pronuncian un discurso con una retórica encendida para levantar una DUI de la cual han sido partícipes de dejar morir en el cajón por inacción política", critica Pellicer, que también carga contra el hecho de que Junts apueste por mantener "políticas sociovergentes", como el proyecto de BCN World o la ampliación del aeropuerto del Prat.

El papel de los comunes

El miembro de la CUP también ha señalado los comunes a raíz de su acuerdo con Aragonès para tramitar los presupuestos. "Han renunciado a sus principios políticos a cambio de un acuerdo puramente táctico para mantener unas cuotas de poder en el feudo que les queda, Barcelona", ha comentado. Según él, la estrategia d'En Comú Podem tiene un "recorrido corto", y ha advertido que deja la mayoría del territorio del país "fuera de la ecuación".

"Hacen un flaco favor en el país", dice el diputado, que considera un "error" que los comunes, "que se dicen de izquierdas", hagan de "muleta" del Gobierno con la intención de "acuñar" los presupuestos del Gobierno, los de Barcelona y los de la Moncloa. Así pues, Pellicer emplaza en Común Podemos a volver a la agenda de garantía de los derechos sociales y de la autodeterminación: "Si no lo hacen, la propia realidad los dejará fuera de juego", comenta.

Respuesta conjunta por Juvillà

Con todo, Pellicer ha pedido que el independentismo pacte una "respuesta unitaria" contra la posible sentencia condenatoria de Pau Juvillà, diputado de la CUP y secretario tercero de la Mesa. Y recuerda que "hay otros miembros del partido en una situación más grave porque se enfrentan apenas de hasta 15 años de prisión". Para él, la reacción del Gobierno, los partidos y el Parlamento puede servir de "trampolín internacional". Y es que la fiscalía pide a Juvillà 8 meses de inhabilitación y 1.440 euros de multa para desobedecer la junta electoral en marzo del 2019, para mantener lazos amarillos en su despacho de la Concejalía de Lleida.

 

Imagen principal: El diputado de la CUP, Xavier Pellicer, entrevistado por la ACN el 3 de diciembre de 2021/ ACN