Después de meses de incertidumbre, de reproches y de luchas internas, la federación local de Esquerra Republicana en Barcelona, la más grande del partido, ya tiene nuevo presidente. La lista liderada por Ricard Farín, partidaria de la dirección nacional del partido que encabeza Oriol Junqueras se ha impuesto con el 60,1% de los votos en una votación en la que han participado el 72% de los militantes de ERC en la ciudad. En concreto, la candidatura Activem Barcelona ha recibido 393 votos, mientras que la lista díscola, Construïm Esquerra Barcelona, que encabezaba Rosa Suriñach, ha recibido 236 votos, un 36,1% de los apoyos. La jornada electoral se ha desarrollado sin ninguna incidencia y “ha estado marcada por la alta participación” del 72% de la militancia, indican desde ERC Barcelona en un comunicado. El ganador de las votaciones ha asegurado que “hoy gana la militancia” y que “gana la voluntad de activar el partido y ponerlo al servicio de la ciudad”. “Abrimos una nueva etapa con la mirada puesta en Barcelona y en las elecciones municipales”, ha asegurado.
La proclamación oficial tendrá lugar este sábado, 18 de abril, culminando el proceso de renovación de la dirección de la Federació de Barcelona. Este proceso se inició a finales del mes de noviembre del año pasado, cuando la mayoría de los miembros de la dirección, entre los cuales se encontraba la misma Rosa Suriñach, dimitieron en bloque por sus desavenencias con la entonces presidenta de la federación, Creu Camacho, que también era cercana a la línea de Junqueras. Desde entonces, la Federació ha sido gestionada por una gestora, que encargó el proceso de primarias para elegir una nueva dirección, poco más de un año después de las anteriores.
Poco más de un año desde el anterior Congreso
La candidatura pilotada por Ricard Farín, hasta ahora presidente de ERC Horta-Guinardó, junto con Núria Clotet, vicepresidenta de la coordinadora de Movimientos Sociales del partido, se ha impuesto con claridad a su rival, Rosa Suriñach, que fue una de las dimisionarias la renuncia de las cuales provocó el proceso electoral interno que se cerrará este sábado. El pasado mes de noviembre, solo siete meses después de su elección en el 75.º Congreso Regional de ERC en Barcelona, nueve de los 13 miembros de la dirección que entonces encabezaba Creu Camacho dimitieron por discrepancias con la presidenta, a quien acusaban de tener una “estrategia propia y no consensuada” y de adoptar “decisiones unilaterales” contrarias a acuerdos previos. Los dimisionarios decían en aquel momento que la dirección se había “subordinado” a los intereses del grupo municipal que encabeza la secretaria general del partido y candidata a la alcaldía de Barcelona, Elisenda Alamany.