El Parlament ha aprobado este jueves aplazar cuatro años la exigencia de una tercera lengua a los universitarios como requisito imprescindible para obtener el título del grado. La moratoria, que ha llegado a la cámara a propuesta del PSC, se ha aprobado por unanimidad.
La normativa establecía como necesario acreditar el nivel B2 de inglés, o de otra tercera lengua, con el fin de poder alcanzar los estudios universitarios de grado y puntualizaba que la primera promoción que lo tenía que acreditar era la que inició el curso 2014-2015, por lo tanto, la que se gradúa este verano.
Los socialistas presentaron la modificación al considerar que no se habían hecho políticas necesarias para garantizar que los estudiantes hubieran podido alcanzar este nivel de inglés o de otra lengua y, por lo tanto, reclamaban su entrada en vigor.
Desde JxCAT y ERC han compartido que no se habían llevado a cabo los programas suficientes para garantizar este conocimiento pero han defendido haber avanzado con políticas públicas en esta dirección. Las dos formaciones han transaccionado tres enmiendas con el PSC y han votado a favor de la moratoria.
La demanda también venía del Consell Interuniversitari de Catalunya (CIC), que en junio del 2017 aprobó instar el Govern a llevar a cabo esta moratoria y había pedido reiteradamente que se sacara adelante el cambio.