La Comisión del Reglamento del Parlament ha aprobado este lunes el primer Código de Conducta de los Diputados, que prevé multas de hasta 12.000 euros en caso de incumplimiento de alguno de los artículos, entre los cuales destaca la actuación por interés personal y aceptar regalos valorados en más de 150 euros.

La iniciativa es fruto de la ley de transparencia y define los principios básicos a los cuales los diputados tienen que ajustarse en cada momento, entre los cuales figura la integridad, la honorabilidad, la objetividad, la imparcialidad, la transparencia, la responsabilidad y la austeridad.

Una de las principales novedades del Código de Conducta se centra en el conflicto de intereses: hasta ahora, se tenía en cuenta la actividad del propio diputado pero ahora el círculo se ha ampliado hasta el segundo grado de consanguinidad y afinidad.

Así, los diputados se tendrán que abstener en las decisiones que tengan relación directa con materias en las cuales puedan estar implicados familiares de hasta segundo grado y, en caso de sospecha, la Mesa del Parlament podrá requerir información concreta.

Los diputados tampoco podrán aceptar regalos u obsequios de más de 150 euros y, en caso de recibirlos, tendran que entregarlos al Parlament para después ser destinados a actividades o servicios sociales.

Tampoco podrán aceptar ciertas ofertas de hospitalidad, invitaciones y otros servicios que impliquen gastos en terceros en beneficio propio o de familiares, ni percibir dietas o gastos de representación adicionales en las de su propia estructura retributiva.

Además, tendrán que publicar su agenda parlamentaria, cumplir con el régimen de incompatibilidades y presentar una declaración de intereses económicos, entre otras obligaciones. El texto hará falta ratificar en el próximo pleno del Parlamento, aunque los grupos ya han manifestado este lunes su voluntad que prospere.