Óscar Puente: "Si yo fuera Puigdemont, hoy me plantaba en España, sin ninguna duda"

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha defendido este viernes la aplicación inmediata de la ley de amnistía y el retorno del president en el exilio, Carles Puigdemont, después de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). "Si yo fuera Puigdemont, hoy me plantaba en España, sin ninguna duda", ha dicho, asegurando que tal cosa sería un gesto de liderazgo político y una decisión coherente con lo que dicen la legislación española, la justicia europea y el Tribunal Constitucional. Y todo, a pesar de la orden de detención que el Supremo mantiene contra él.

En una entrevista en RNE, Puente ha considerado que "hay cosas que son insostenibles" y a las que "hay que plantar cara de una vez". Así, ha insistido en la idea de que Puigdemont "lo tiene en bandeja" para volver, aunque sea detenido y encarcelado. "Si yo no puedo circular libremente por un país que ha decidido libremente que yo sea libre, pues chico, pongámonos todos rojos. Dicen que vale más un minuto rojo que toda la vida amarillo. Yo lo haría", ha reiterado. En esta línea, ha considerado "tremendamente complicado de entender que la justicia española intente incumplir" la ley de amnistía y que se sostenga que "no se aplicará con carácter inmediato", y ha concluido que el TJUE ha acreditado que hay una parte del poder judicial en España que no respeta la legitimidad del poder legislativo, que cuestiona su capacidad para decidir cómo regula la vida del país y que cree que está por encima de él.

De momento, el juez del Supremo Pablo Llarena mantendrá la orden de detención contra Puigdemont porque considera que la decisión del TJUE no le afecta. Fuentes del Alto Tribunal han afirmado a la ACN que la orden de detención no se impuso porque la ley se considerara contraria a la normativa, sino porque la amnistía no se podía aplicar a los delitos de malversación cometidos para conseguir un beneficio personal de naturaleza patrimonial. Una circunstancia que creen que no cambia con las sentencias europeas. Ahora, el escenario más probable es que el Supremo se pronuncie después de que el Constitucional resuelva los recursos que tiene pendientes de los líderes del procés. Unos recursos que, para indignación de mucha gente, no resolverá hasta el otoño.

Por su parte, Puigdemont parece que todavía no volverá. Así lo avanzó primero su abogado, Gonzalo Boye, y lo dejó caer él después en un tuit. El president en el exilio celebró la noticia como una "victoria" del independentismo, pero reconoció que "el camino para acabar con la represión no se ha acabado". "Sabemos con quién nos las hemos de ver, y algunos no nos llamamos a engaño. Ciertamente, tenemos muchas más herramientas que avalan nuestra posición, y que serán útiles para el futuro. Pero el partido ahora ya no se jugará en Europa sino en el Bernabéu, con los árbitros y el público decantados hacia un lado. No debería ser así, y con la sentencia ya no debería haber margen", dijo.