El ex número dos de Vox Javier Ortega Smith planta cara ante la cúpula de su partido tras su reciente expulsión cautelar por desacato. El hasta ahora portavoz municipal de la formación de extrema derecha en el Ayuntamiento de Madrid ha afirmado que no se merece lo que está viviendo y que tiene la conciencia muy tranquila, por lo que ha avisado que va a defender su honorabilidad, incluso en los tribunales. Así lo ha manifestado Ortega Smith a los periodistas en su primera aparición pública desde que los de Santiago Abascal le suspendieran la militancia por negarse a dar un paso al lado y ceder su cargo.
“Mi comportamiento creo que ha sido ejemplar y que no me merezco lo que estoy sufriendo y lo que están sufriendo mis compañeros y por eso, por justicia, voy a pelear dentro del partido con los recursos que permiten nuestros estatutos. Voy a recurrir lo que tenga que recurrir y, si tengo que llegar a la jurisdicción ordinaria, llegaré. Voy a defender mi honorabilidad”, ha manifestado Ortega Smith en declaraciones a los medios. El que fuera número dos de Abascal entre 2016 y 2022 ha acusado a la actual dirección de inventarse “mentiras” para tener “excusas” con las que tratar de echarle.
Al hilo, el político ultra ha advertido a sus compañeros de filas que no va a tolerar una “asquerosa y repugnante guerra sucia” que ha ejemplificado como filtrar a los medios de comunicación información sobre un acuerdo de votación de unas cuentas de Vox, para luego “a través de sus redes soltar el bulo y la mentira” de que el filtrador era él. “Yo estoy en el Comité Ejecutivo Nacional desde 2014. No he filtrado jamás, ni se me ha pasado por la cabeza, una información reservada, de las muchas que, por cierto, conozco, sobre las cuentas del partido, sobre las decisiones que se han tomado o sobre las actuaciones que han hecho unos y otros. Yo me he reservado siempre y he cumplido con mi deber de reserva. Por tanto, mi honorabilidad no está en venta”, ha subrayado.
En su intervención ante la prensa desde un acto de reconocimiento a los bomberos municipales de Madrid, Ortega Smith se ha preguntado “cómo son capaces algunos de llevar esta estrategia de persecución y de intento de silenciamiento en estos momentos tan graves para España, gobernada por un tirano y una organización criminal” —en referencia a Pedro Sánchez y el PSOE—, cuando el país, dice, necesita un Vox unido. “Algunos han decidido cambiar aquel lema de 'luchemos codo con codo' por 'metamos codazos a todo aquel que nos moleste para ponernos nosotros encima de sus hombros'. De 'solo queda Vox' a 'solo quedan ellos'”, ha espetado.
Con la expulsión cautelar de Ortega Smith, la formación de extrema derecha ha culminado este jueves un largo proceso de ostracismo contra el exdirigente díscolo, que ya fue apartado a finales del año pasado de la cúpula y previamente había ido perdiendo puestos de responsabilidad de manera progresiva. La dirección del principal del partido de extrema derecha español decidió el pasado 12 de febrero por unanimidad apartarlo como portavoz en el consistorio madrileño y sustituirlo por Arantxa Cabello. El principal cargo que le quedaba: el que fuera secretario general de Vox de 2016 a 2022 —sustituido en favor de Ignacio Garriga— y vicepresidente de 2022 a 2024, fue expulsado de la cúpula del partido en diciembre en beneficio de la diputada en el Parlament de Catalunya Júlia Calvet. Ahora Smith es diputado raso en el Congreso, relegado a la zona del gallinero, y concejal en el Ayuntamiento de Madrid.
Abascal: “Es la dirección la que manda”
Sobre la cuestión, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha afirmado este jueves que en su partido “es la dirección la que manda”. Abascal ha restado importancia a que se trate de uno de los fundadores del partido y ha sentenciado que no teme “a nada ni a nadie”. “No nos va a caber ninguna duda para las decisiones internas y también en la política española”, ha lanzado en declaraciones a los medios desde Valladolid.
Ortega Smith era el único miembro fundador de Vox aparte de Abascal que quedaba en el partido. Continuaba ligado al partido, pero con un perfil crítico con la deriva de la dirección, mientras que otras figuras destacadas han ido abandonando la formación con sonoras polémicas: es el caso de Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, Juan García-Gallardo, Macarena Olona, Víctor Sánchez del Real, Rubén Manso o José Luis Steegman.