El diputado de Vox Javier Ortega Smith, que ha sido durante años secretario general y después vicepresidente del partido, ha cargado este martes contra la cúpula que encabezan Santiago Abascal e Ignacio Garriga tras haber sido apartado de la misma. Ortega Smith, que todavía es portavoz de la formación de extrema derecha en el Ayuntamiento de Madrid, ha enviado una carta de cinco folios a los miembros del Comité Ejecutivo Nacional en los que les acusa de mentir, manipular y tergiversar para apartarle de la dirección del partido. “Procedisteis a votar mi expulsión en tromba en menos de dos minutos”, reprocha el todavía diputado, que fue uno de los miembros fundadores de Vox en 2013.

Ortega Smith asevera en la misiva, avanzada por El Mundo, que la expulsión de la cúpula de Vox el pasado 22 de diciembre no le sorprendió porque “hace ya mucho tiempo que el Comité Ejecutivo Nacional dejó de ser un órgano de debate y reflexión, para ser un órgano meramente decorativo que simplemente ratifica las decisiones que otros han tomado previamente”. En este sentido, el dirigente madrileño de Vox sostiene que toda opinión que difiera de la línea de partido es “severamente reprimida y castigada”. Además, el político ultra afirma que ha sufrido “difamación personal” y en redes sociales, que se han “convertido en el arma de ciertas personas del partido para destruir la reputación de aquellos que la dirección considera incómodos”.

El diputado ultra responde a las acusaciones contra él que relata el informe con el que se justificó su expulsión y se detiene especialmente en la “delirante y surrealista” acusación de colaborar con el PP. “Es de traca que me acusen de esto precisamente quienes han pertenecido con carné y cargo durante muchos años al Partido Popular”, dispara Smith, en lo que se advierte como una referencia al propio Abascal, a Garriga, Jorge Buxadé y otros dirigentes de Vox. Según Ortega Smith, su expulsión de la cúpula responde a “una estrategia decidida hace ya mucho tiempo, incluso por gente que no forma parte de la estructura del partido, que tiene como objetivo hacer desaparecer a todas aquellas personas que podamos tener alguna notoriedad pública, que reivindicamos los principios y valores fundacionales y cuestionamos las incoherencias actuales”.

La expulsión de Ortega Smith de la cúpula de Vox se oficializó el pasado 22 de diciembre de 2025, dejando un hueco libre que ha ocupado la diputada en el Parlament de Catalunya Júlia Calvet. Una maniobra acompañada de un informe en el que se justificaba la decisión por diversas acciones desalineadas con la dirección. Incluyen una convocatoria a los medios para hacer declaraciones desde la plaza de Colón de Madrid o ante un centro de acogida de menores no acompañados, así como las críticas vertidas al partido por “la incoherencia” de apoyar la zona de bajas emisiones de Valladolid o el haber realizado un viaje a Torrelavega (Cantabria) para apoyar al grupo municipal en su oposición a una ZBE.

¿Engrosará la larga lista de dimisiones?

La realidad es que Javier Ortega Smith hace tiempo que era una figura incómoda que iba siendo apartada progresivamente de los puestos clave del partido. De raíz falangista, fue miembro fundador del partido en 2013 y ha sido secretario general (2016-2022), el número dos de Abascal en el organigrama del partido. Sin embargo, en 2022 se le relevó del cargo en favor del catalán Ignacio Garriga y se le dejó como uno de los vicepresidentes, cargo que ocupó hasta 2024. En noviembre ya fue relevado como portavoz adjunto del grupo parlamentario de Vox en el Congreso y en enero se relegó su escaño al gallinero del hemiciclo. Todavía es líder de Vox en el Ayuntamiento de Madrid, si bien su continuidad está en el aire. Ortega Smith continuaba ligado al partido, pero con un perfil crítico con la deriva de la dirección, mientras que otras figuras destacadas han ido abandonando la formación con sonoras polémicas: es el caso de Iván Espinosa de los Monteros, Rocío Monasterio, Juan García-Gallardo, Macarena Olona, Víctor Sánchez del Real, Rubén Manso o José Luis Steegman.