La líder de Aliança Catalana y alcaldesa de Ripoll, Sílvia Orriols, ha cargado contra el liderazgo de Carles Puigdemont al frente del independentismo. En una entrevista en El Matí de Catalunya Ràdio, Orriols ha asegurado que el líder de Junts no puede fijar la estrategia del país porque está exiliado: “A tantos kilómetros de distancia no es consciente de lo que pasa en nuestro país y no puede fijar políticas”, ha afirmado, añadiendo que la información “le llega a través de terceros y así no se puede gobernar un país”. La presidenta de Aliança Catalana también ha criticado lo que considera la falta de voluntad real de las principales formaciones independentistas para avanzar hacia la ruptura con el Estado. Según Orriols, partidos como Junts per Catalunya, ERC de Catalunya y la CUP “no están dispuestos a aceptar las consecuencias” de la independencia y, por lo tanto, duda que tengan la intención real de restituir el Estado catalán.
No garantiza repetir como cabeza de lista al Parlamento
Durante la entrevista, Orriols ha reconocido que su actividad política se centra sobre todo en la alcaldía de Ripoll, cargo que ocupa desde 2023. “Me ocupa mucho más trabajo la alcaldía que el de diputada”, ha explicado, recordando que su partido cuenta con dos diputadas en el Parlament y que su capacidad de incidencia es limitada. La dirigente independentista ha justificado que en el último año solo ha asistido a una reunión de comisión parlamentaria porque prefiere concentrar esfuerzos en la gestión municipal. “Yo priorizo mi cargo como alcaldesa de Ripoll. Tengo mucho más margen en la alcaldía que en el Parlament”, ha afirmado.
También ha defendido que, a pesar de que ocupar dos cargos públicos puede suponer un ahorro para las arcas públicas, “lo mejor para el país es no acumular responsabilidades”. En este sentido, ha abierto la puerta a dar un paso al lado en futuras candidaturas si el proyecto político no requiere su presencia en primera línea.
Sobre el futuro del proceso soberanista, Orriols ha rechazado las promesas de una declaración de independencia inmediata. “Con 48 horas ni 48 meses no puedes hacer la independencia”, ha afirmado, defendiendo que hay que preparar escenarios, garantizar el apoyo internacional y asegurar la estabilidad económica. La líder de Aliança Catalana ha asegurado que su partido mantiene contactos internacionales para “condicionar mejoras para el país” y que busca actuar con una “visión de Estado”, priorizando los intereses de Catalunya por encima de los ejes ideológicos. A pesar de las críticas a otras formaciones, ha reiterado que su partido estaría dispuesto a sumarse a una mayoría independentista siempre que el compromiso con la ruptura con el Estado sea real y no implique renunciar a su programa político.
Críticas al Gobierno y a los presupuestos
Orriols ha cargado contra el Govern presidido por Salvador Illa y ha calificado los presupuestos de la Generalitat como una “cronificación de la malversación de fondos públicos”. La líder de Aliança Catalana ha reclamado saber “dónde van los 9.000 millones de euros de más” y ha advertido que, si no hay cuentas aprobadas, el ejecutivo debería convocar elecciones. Según la dirigente, los partidos parlamentarios tienen pocos incentivos para forzar unos nuevos comicios. En este sentido, ha señalado especialmente a ERC, de quien ha dicho que “no tiene ninguna intención de ir a elecciones porque perderán bueyes y cencerros”.
A pesar de criticar el sistema de financiación de los partidos, Orriols ha reconocido que Aliança Catalana no renunciará a las subvenciones públicas mientras el resto de formaciones sigan recibiéndolas. “O todos moros o todos cristianos”, ha resumido.
Modelo de pensiones mixto
En el ámbito económico, la dirigente ha defendido reformular el sistema de pensiones actual porque considera que el modelo vigente es insostenible a medio plazo. “Las pensiones son deficitarias y esto será impagable en unos años”, ha advertido. Por este motivo, apuesta por evolucionar hacia un modelo mixto que combine el sistema público con mecanismos privados de ahorro. Según Orriols, este cambio será inevitable ante las presiones demográficas y las recomendaciones de la Unión Europea. También ha afirmado que habría que empezar a “pasar factura” a determinados servicios sanitarios a personas que no han contribuido al sistema, así como combatir lo que ha calificado de turismo sanitario.
En materia migratoria, Orriols ha reiterado sus posiciones más duras y ha afirmado que cerraría las mezquitas que, según ella, promueven una interpretación literal del islam. La dirigente calcula que aproximadamente un tercio de los templos islámicos en Catalunya entrarían en esta categoría y los considera “focos de radicalización”. También ha defendido ilegalizar las asociaciones que gestionan estos espacios y deportar a las personas que contribuyan a ello. En este sentido, ha argumentado que no se puede “anteponer un supuesto derecho de culto al derecho a la vida y a la seguridad del resto de ciudadanos”.
Posición sobre la guerra con Irán
Orriols también se ha referido al conflicto con Irán y ha asegurado que sigue la guerra “con esperanza” porque considera que podría provocar la caída de “uno de los regímenes más terroríficos del mundo” y liberar a la población civil. En este contexto, ha criticado la posición del presidente español, Pedro Sánchez, a quien ha acusado de no posicionarse claramente “al lado de los derechos humanos”. La dirigente ha subrayado que Catalunya no tiene capacidad militar porque no es un estado independiente, pero ha apuntado que cualquier decisión sobre una eventual participación en conflictos armados debería contar con el consentimiento de la población.
En contra de prohibir el acceso a las redes a los menores de 16 años
En la entrevista, Orriols también ha rechazado la propuesta de prohibir el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años, que ha calificado de “medida totalitaria”. Según ha argumentado, la responsabilidad principal recae en las familias y no en la prohibición institucional. En cuanto al debate sobre la igualdad de género, ha asegurado que nunca se ha encontrado con actitudes machistas en su trayectoria política y ha criticado lo que considera “feminismo radical”. Según la líder de Aliança Catalana, esta corriente ha banalizado el concepto de machismo y ha provocado que los jóvenes “no perciban ni el machismo ni el fascismo como un riesgo real”.
