De manera tangencial al caso Plus Ultra, la polémica ahora es el origen desconocido de los juegos de alta joyería de José Luis Rodríguez Zapatero. Según recoge este miércoles El Español de fuentes del caso, el problema es que no encuentran ningún documento sobre los tres juegos, que tampoco fueron declarados. Es decir, que el expresidente español no tendría ninguna documentación que demuestre el origen de las joyas árabes que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) encontró en una caja fuerte de su despacho de Ferraz. Ni el origen, ni la autenticidad, ni ningún tipo de dato. Las mismas fuentes aseguran que no consta que Zapatero declarara estos regalos supuestamente hechos a su esposa, Sonsoles Espinosa, durante sus viajes a países árabes.
Declarar los regalos procedentes de países extranjeros es obligatorio, y el expresidente debería haber informado a la Agencia Tributaria de que las joyas eran un regalo procedente de un país externo a la Unión Europea. Este tipo de bienes exigen el pago del 21% de IVA de importación, así como los aranceles aduaneros correspondientes sobre su valor real. Además, como no ha aparecido ningún documento, tampoco se puede certificar el año o los años en los que se produjeron los regalos, una información importante porque, si recibió las joyas durante su etapa al frente del Gobierno, su propiedad sería de Patrimonio del Estado.
Lugar central en la investigación
Los tres juegos intervenidos ocupan un lugar central en la investigación, por su valor económico, su origen desconocido y las consecuencias jurídicas que se podrían derivar —estaríamos hablando de una posible imputación por delito fiscal, por ejemplo—. Se trata de los juegos de más valor, formados por un collar, una pulsera, pendientes y un anillo. El primer examen de estas joyas, hecho por la casa de subastas Ansorena por orden del juez José Luis Calama, otorga un valor preliminar de un millón de euros al lote, concluyendo que las piezas contienen rubíes, esmeraldas y diamantes —mientras todavía se analiza si las piedras azules son zafiros, hecho que aumentaría el valor del lote—. En el inventario figuran, entre otras piezas, un collar con trece piedras azules, otro con cinco piedras rojas, un tercero con dos piedras verdes, varias pulseras con gemas de diferentes colores y conjuntos de pendientes y anillos a juego.
El entorno de Zapatero explicó que algunas piezas procedían de una herencia de Espinosa, mientras que otras eran de regalos de viajes. Además, valoraron las joyas en unos 30.000 o 50.000 euros, una cifra muy lejana al millón de euros del que se habla ahora. La policía no atribuyó ningún origen a los objetos, y se limitó a fotografiarlos, describirlos y empaquetarlos. El juez Calama encargó una tasación completa, que será la referencia válida para la instrucción. Ahora bien, los investigadores necesitan conocer tanto el precio como el origen: el valor puede apuntar a una posible obligación fiscal incumplida y la procedencia puede abrir escenarios como el de donación no comunicada, regalo institucional o entrada irregular en territorio nacional. De ahí que la falta documentación pueda ser un problema.
