Ante el clamor de las 30.000 personas que han salido a las calles de Barcelona este sábado para denunciar la situación de Rodalies, la oposición ha reaccionado en la misma sintonía. La ciudadanía y algunos partidos como Junts han dicho basta y han reivindicado la independencia de Catalunya como única solución. El secretario general de la formación de Puigdemont, Jordi Turull, ha instado al Govern a "reaccionar" ante el "clamor unánime" de la movilización convocada por la ANC y el Consell de la República y ha dicho que “lo que tiene que hacer el Govern es ser sensible al clamor. No se puede defender lo que es absolutamente indefendible”. También ha aprovechado para pedir el cese del ministro de Transportes, Óscar Puente y de la consellera de Territori, Sílvia Paneque.
Turull ha subrayado que “la incompetencia, la desinformación y la dejadez” de Rodalies “no puede tener premio” y ha exigido que haya “consecuencias políticas”. Al mismo tiempo, ha pedido al ejecutivo que “priorice servir a los ciudadanos” en lugar de “no dar dolores de cabeza al Gobierno, ser amigo de Renfe y no servir a los ciudadanos catalanes”. Preguntado por el hecho de que haya dos protestas convocadas el mismo sábado —una por parte de ANC y el Consell de la República y la otra por parte de usuarios—, el juntaire ha pedido no poner el foco en “la competición” sobre cuál es la marcha “más grande”. “Se trata de que haya movilizaciones, no solo hoy, sino tantos días como sea posible”, ha añadido.
Por su parte, ERC ha reclamado un servicio de trenes “digno y fiable”. Así lo ha exigido la vicesecretaria general de Món del Treball, Economia y Llengua del partido, Laura Pelay, en una atención a los medios antes del inicio de la primera protesta. Como Turull, la republicana ha insistido en pedir las dimisiones de Paneque y Puente y ha llamado a los usuarios a “alzar la voz” y decir “basta”. “Estamos hartos de ser rehenes cotidianos de un sistema fallido. No puede ser que cada día nos levantemos y que esto sea una ruleta rusa”, ha recriminado Pelay.
Desde la CUP han denunciado la gestión “incompetente” del Govern y la han acusado de querer “tapar las vergüenzas del gobierno socialista del PSOE de Madrid”. “Nuestra apuesta es muy clara, confrontar con aquellos que han permitido que Catalunya caiga a pedazos”, ha afirmado el diputado Dani Cornellà. “Hoy es una jornada de lucha histórica donde toda la sociedad civil dirá basta y reivindicará que queremos unos servicios públicos que den respuesta a la gente trabajadora”, ha añadido el anticapitalista, que también ha reclamado la dimisión de Paneque por el desbarajuste en Rodalies.
Finalmente, la presidenta de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha tildado el sistema ferroviario catalán de “macabra” y ha reclamado más inversión al Govern. “Los catalanes no pagamos impuestos tercermundistas, pagamos impuestos nórdicos; por lo tanto, queremos una mejora sustancial de nuestros servicios públicos”, ha detallado la también alcaldesa de Ripoll. Orriols ha denunciado la “opacidad” que, a su parecer, envuelve Renfe y Adif. “Más allá de las manifestaciones, hace falta un trabajo y una denuncia diaria”, ha concluido.