Esperança en Línia es una fundación que se dedica a ofrecer apoyo a las personas que sufren malestar emocional, soledad no deseada o que manifiestan conductas suicidas. Su labor, confidencial, es clave para ayudar a quien más lo necesita y cuenta con un número de teléfono, el conocido como Teléfono de la Esperanza, al que las personas que lo necesitan pueden llamar en cualquier momento del día para expresar sus sentimientos. Además, con los cambios tecnológicos, los afectados también pueden enviar un mensaje de WhatsApp, un servicio más pensado para los jóvenes. Hay que tener en cuenta que, según datos de la OMS, la tasa de suicidio entre chicas de 15 a 19 años es la más alta en las últimas décadas. En este contexto, los perfiles de Instagram de Esperança en Línia y de uno de sus voluntarios, Adrià Ballester, colgaron un vídeo (en castellano) en el que pedían la colaboración de la ciudadanía y explicaban que buscaban voluntarios catalanohablantes para poder trabajar con esta fundación y acompañar a adolescentes que tienen problemas de salud mental. Concretamente, para estar al otro lado del servicio del chat.
“¿Tienen que hablar catalán? Yo pensaba que el sufrimiento era universal”
Este post en Instagram (Ballester ya había publicado otro unos días antes, pero ese no generó ningún revuelo) se llenó de comentarios de gente que criticaba que la asociación solo buscara voluntarios catalanohablantes. “Se te seguirá muriendo gente antes de que todos hablen catalán, campeón”, “¿Los que hablan castellano no se suicidan?”, son algunos de los comentarios que recibió el perfil, mientras que otros se ofrecían como voluntarios para poder ayudar en esta tarea y también había quien criticaba que, si Esperança en Línia buscaba a personas catalanohablantes, el vídeo de la publicación fuera en castellano. El chico volvió a colgar un vídeo celebrando que había 150 personas que se habían ofrecido como voluntarias para ayudar en la prevención del suicidio, pero, de nuevo, volvió a recibir comentarios similares: “¿Pero tienen que hablar catalán? Yo pensaba que el sufrimiento era universal”.
A raíz de estos comentarios, Ballester colgó un nuevo vídeo en Instagram explicando la situación: “Hemos recibido comentarios negativos por pedir voluntarios que hablen en catalán. Quiero que quede claro: no queremos excluir a nadie. Se trata de que quien llame pueda expresarse en su idioma. Si alguien llama en un momento difícil, necesita poder hablar en catalán si eso le hace sentir más cómodo. Y los voluntarios tienen que poder entenderlo. Es simplemente asegurarnos de que la ayuda llegue de verdad”, explica el joven en su última publicación, donde ha recibido muestras de apoyo. “Nosotros somos el Telèfon de l'Esperança de Catalunya, y entonces hay mucha gente que nos llama en catalán y queremos darles el servicio en su idioma. En un momento tan delicado, la comunicación es mucho más fácil en su lengua nativa”, resuelve. Los comentarios que ha recibido a esta nueva publicación son mayoritariamente de apoyo y asegurando al joven que no es necesario que justifique una decisión como esta.