El gobierno de Mariano Rajoy se está planteando ahora multar a los padres que no sepan controlar el alcohol que beben sus hijos. Así lo ha explicado la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, en el ABC, donde ha expresado su objetivo de frenar el número de menores que beben alcohol el fin de semana.

Lo hará con una nueva ley del alcohol, que estará dirigida sólo a menores y tendrá como finalidad que no se les venda este tipo de bebidas. "Quiero una ley con el máximo consenso posible", ha puesto de manifiesto la ministra, que ha asegurado que lo que se puede llegar a conseguir con esta ley es que cualquier persona que vea a un menor bebiendo en la calle, llame a la policía, que lo acompañará en casa y realizará un aviso a la familia para asistir a un curso de sensibilización.

Aunque su objetivo es que sea una "ley de sensibilización" y no "coercitiva", en caso de que el padre se niegue a ir al curso, se le impondría una sanción económica. Actualmente, cuando la policía pilla a un menor bebiendo, avisa a la familia y en caso de que reincida, se envía un aviso a los padres para que vayan a un curso de sensibilización con sus hijos.