Maria Badia i Cuchet, destacada filóloga y política, conocida por su larga trayectoria al servicio de la lengua y cultura catalana, y la construcción europea, ha muerto este sábado a 78 años. Badia tuvo una carrera política muy larga y comprometida, que la llevó a ser eurodiputada durante diez años en el Parlamento Europeo, en las elecciones europeas de 2004, por el PSOE, y en 2009, como cabeza de lista del PSC. Durante su mandato (2009-2014), ocupó un cargo destacado como vicepresidenta del Grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D), donde trabajó activamente en la promoción de los derechos lingüísticos y culturales dentro de la Unión Europea. “Ex-Secretaria de Asuntos Exteriores y de la UE y ex- Diputada en el Parlamento Europeo y muchos otros Ex”, se definía Maria Badia en su perfil en X, la red donde Miquel Iceta, actual embajador delegado permanente de España en la Unesco, ha dado a conocer su fallecimiento, y también la ha recordado el eurodiputado socialista Javi López. "Nos ha dejado Maria Badia, referente de la lengua, la cultura y el proyecto europeo. Desde Bruselas, desde donde ejerció como diputada en el Parlamento Europeo, la recordaremos hoy y siempre", ha señalado a través de su cuenta de X, dando su apoyo a su familia. En el año 2012 dimitió como número 2 de los socialistas en la Eurocámara después de firmar una carta donde se denunciaban amenazas militares contra Catalunya. Maria Badia se dio de baja del PSC en el año 2015, después de 36 años de militancia, al optar por acercarse al soberanismo catalán y dar apoyo a la candidatura Junts pel Sí de cara a las elecciones autonómicas de aquel año. En el 2016 fue nombrada directora general de Relaciones Exteriores del Govern, con Carles Puigdemont como presidente.
Nacida en Sant Quirze del Vallès el 13 de mayo de 1947, Maria Badia se licenció en Filología Inglesa en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), hecho que sentó las bases de su compromiso con la investigación lingüística y la defensa del catalán. Fue profesora en las escuelas Nostra Llar y L’Escola de Sabadell (Vallès Occidental). En el año 1975 se incorporó a Convergència Socialista de Catalunya, y al crearse el PSC-PSOE en 1978, comenzó su militancia en el partido de los socialistas catalanes. Entre los años 1985 y 1994 colaboró con Raimon Obiols en la primera Secretaría del PSC-PSOE y en el año 1994, al ser elegido secretario de Relaciones Internacionales del PSOE en su XXXIII Congreso, pasó a ser coordinadora de esta secretaría en Madrid, donde permaneció hasta 1996, cuando regresó a Barcelona. En la capital catalana ejerció como jefa de la Secretaría del Presidente del Parlament de Catalunya, Joan Reventós. Desde diciembre de 1999 trabajó en la Secretaría de Política Europea e Internacional del PSC-PSOE y, en el Congreso del PSC-PSOE de junio de 2000, fue elegida para dirigir esta Secretaría. Entre julio de 2004 y junio de 2014 fue eurodiputada del Parlamento Europeo.
En 2022 dimitió como secretaria general de la delegación socialista en la Eurocámara, aunque mantuvo su escaño de eurodiputada hasta que terminó su mandato, al firmar una carta que denunciaba amenazas militares contra Cataluña, en el contexto del procés de Cataluña. Este hecho provocó fuertes críticas dentro del mismo partido, incluida la del entonces líder Alfredo Pérez Rubalcaba, que calificó la carta de “absolutamente equivocada”. Además de Badia, firmaron la carta Ramon Tremosa (CiU), Raül Romeva (ICV) y Ana Miranda (del BNG, pero en representación de ERC). No la firmaron, aparte de los eurodiputados catalanes del PP, ni Raimon Obiols (PSC) ni Salvador Sedó (CiU).
Pareja del actor Artur Trias, en mayo de 2014, había firmado junto con otros miembros del sector crítico del PSC, un manifiesto para impulsar un movimiento socialista de "vocación mayoritaria". Después de abandonar el PSC, se incorporó al Movimiento de Izquierdas (MES), un partido soberanista formado por miembros escindidos del PSC. En el año 2015 se dio de baja del PSC-PSOE y en enero de 2016 fue nombrada Directora de Asuntos exteriores de la Conselleria d'Afers exteriors, Relacions Internacionals i Transparència de la Generalitat de Catalunya, bajo la presidencia de Carles Puigdemont. En 2017 fue designada como miembro del Comité de las Regiones de la UE, a propuesta del gobierno catalán, consolidando su rol como mano derecha de Romeva, de quien era amiga personal, en la proyección internacional de Catalunya.
