La propaganda y las invectivas islamófobas de Sílvia Orriols parecen no tener límite y ahora es el turno de los Mossos d’Esquadra. La presidenta de Aliança Catalana (AC) ha pedido a la consellera de Interior de la Generalitat, la socialista Núria Parlon, que “deje de puntuar con 1,5 puntos el conocimiento de árabe (sic) en el proceso de oposición a Mosso d’Esquadra”. ¿El motivo? “Que no tengamos un disgusto”, ha advertido Orriols en un tuit en su cuenta de X, insinuando los riesgos que comportaría que la policía catalana se inunde de agentes de religión musulmana, y, más concretamente, marroquís.

La también diputada en el Parlament y alcaldesa de Ripoll, ha construido su advertencia a la consellera Parlon a partir de un bulo según el cual, el canciller alemán, Friedrich Merz (a quien Orriols se refiere, erróneamente, como "el presidente de Alemania"), habría admitido en privado que no amplía el ejército alemán porque esto supondría armar a muchos soldados musulmanes. La “fuente” de Orriols —como le han reprochado varios usuarios de X— es el comentarista de ultraderecha estadounidense Tucker Carlson, partidario acérrimo de Donald Trump y las políticas antiinmigración que la líder extremista catalana aplaude en entrevistas en digitales ultras españoles. Según este comunicador, Merz “ha admitido que no pueden formar un ejército en Alemania porque sería mayoritariamente musulmán, ya que los alemanes no tienen hijos y los musulmanes sí, y en realidad, no quieren dar armas a cientos de miles de jóvenes musulmanes”.

En realidad, Merz, poco sospechoso de buenismo en materia de inmigración, y más cuando tiene en la nuca el aliento de la xenófoba Alternativa por Alemania (Afd), segunda fuerza más votada, no ha hecho nunca una declaración semejante sino más bien todo lo contrario. El canciller y líder de la CDU ha impulsado el reforzamiento del Bundeswehr, el ejército de la RFA, incrementando el gasto militar e impulsando una formación militar voluntaria pagada de seis meses, para convertirlo en el más potente de Europa. A pesar de la tradición pacifista del país y el peso del recuerdo del nazismo, Merz apuesta porque Alemania se dote de unas fuerzas armadas de 460.000 efectivos, 260.000 activos y 200.000 reservistas. Actualmente, el ejército alemán lo integran 184.200 militares y 82.000 civiles. El Bundestag, el Parlamento federal, aprobó el pasado diciembre la ley que regula la reforma. No se descarta, incluso, convertir el servicio militar en obligatorio.

Imanes y rabinos en el ejército alemán

Tampoco consta que el canciller Merz haya vetado el acceso al ejército por razones de identidad étnica, cultural o religiosa. Lo contrario vulneraría los preceptos de la Constitución de la RFA, que también garantiza la libertad religiosa de los militares alemanes. En las actuales fuerzas armadas de Alemania hay 3.000 soldados de confesión musulmana y 500 judíos. Actualmente, hay un proceso abierto para contratar imanes que puedan ofrecer atención religiosa a los militares musulmanes alemanes. Los de religión judía también cuentan con un rabino militar desde 2021, equivalente a los tradicionales capellanes militares cristianos.

Tucker Carlson con el líder de Vox, Santiago Abascal, en una manifestación ante la sede del PSOE de la calle Ferraz, en Madrid / Foto: Vox

Carlson, el mentiroso amigo de Vox que inspira a Sílvia Orriols

Tucker Carlson, el inspirador del tuit de Orriols contra los Mossos, tiene estrechos vínculos con Vox. En noviembre de 2023 participó en persona, junto a Santiago Abascal, en las concentraciones organizadas por el principal partido de la extrema derecha española contra los pactos de Pedro Sánchez con los independentistas catalanes. Carlson fue hasta abril de 2023 el presentador estrella de la cadena conservadora Fox, que lo despidió por sus mentiras. De hecho, se le conoce por el apodo de "El mentiroso más caro del mundo". Fox tuvo que pagar más de 700 millones de dólares por las informaciones falsas difundidas por Carlson sobre un presunto fraude electoral contra Trump en las elecciones presidenciales de 2020, en las que se impuso el demócrata Joe Biden. Pero eso tampoco es motivo para templar la furia de Orriols en las redes sociales. De hecho, en unos momentos en que las amenazas de Trump al orden internacional inquietan incluso a la extrema derecha francesa o italiana, Vox y Aliança Catalana lo aplauden a rabiar. 

El árabe dialectal... y quince lenguas más en los Mossos

Pero, como suele hacer Orriols, si non è vero, è ben trobatto. La insidia tóxica sobre la amenaza de que ciudadanos catalanes de religión musulmana o origen magrebí o árabe se conviertan en agentes de los Mossos ya está lanzada en las redes sociales donde la de Ripoll se mueve como una anguila. A partir del fake del bocazas Carlson sobre el canciller Merz, Orriols pide a la consellera de Interior que "tome nota". La líder de Aliança establece una asociación entre el hecho de que el conocimiento de la lengua árabe puntúe en las oposiciones a los Mossos con una supuesta infiltración de musulmanes, sospechosos por el mero hecho de serlo, en la policía catalana. Perp, ¿cuál es el estatus lingüístico real de la lengua árabe en las oposiciones del cuerpo de Mossos de Esquadra?

En realidad, el árabe dialectal (dáriya), el habitualmente hablado en Marruecos, es solo una de las 16 lenguas que se pueden elegir para mejorar la puntuación en la subprueba de conocimiento de idiomas que forma parte de las pruebas de acceso a los Mossos. Se trata de una prueba “voluntaria y no eliminatoria dirigida a evaluar la comprensión oral en idiomas extranjeros”. Se pueden elegir como máximo 2 idiomas de los 16 disponibles. La puntuación máxima que se alcanza por idioma es de 1,5 puntos, 3 en total. Las lenguas que se pueden elegir son: el inglés, el francés, el alemán, el italiano, el ruso, el rumano, el ucraniano, el árabe dialectal (dáriya), el amazigh -la lengua bereber hablada en el norte de África-, el wólof, el mandinga -dos lenguas de África occidental-, el chino (mandarín), el urdu/hindi, el punyabí, el bengalí -lenguas habladas en India, Pakistán y Bangladesh- y el tagalo -de Filipinas-.

No hay datos sobre las confesiones religiosas de los miembros de los Mossos d’Esquadra, unos 19.500 agentes en total, si bien sí que los hay de origen marroquí y que hablan árabe, lo cual es una herramienta muy valiosa en el trabajo de los policías para relacionarse con comunidades de origen magrebí. Los Mossos cuentan desde 2006 con una guía para el conocimiento de la diversidad religiosa y el respeto a la diversidad de creencias en la policía de la Generalitat.  Hoy en día, afortunadamente, la policía sabe idiomas.