El director del Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC), Pepe Serra, ha explicado que ya tienen preparado el traslado de una parte de las pinturas profanas hacia Vilanova de Sixena. Así lo ha explicado en la Comisión de Cultura del Parlament de Catalunya, desde donde ha subrayado que son las pinturas que no se quemaron durante el incendio de 1936 y que no corren peligro para su traslado. "La lista número 11 incluye unas pinturas que no estaban en la sala capitular y que no se quemaron. Están instaladas en otra sala del museo con un soporte de acero rígido", ha explicado Serra, que ha asegurado que ya ha licitado los pliegos. "Hemos pedido a la jueza que en el momento que nos diga procederemos", ha explicado Serra, asegurando que les falta una información de la parte aragonesa porque no saben ni a dónde, ni cómo, se quieren recibir. Las pinturas en cuestión son ocho plafones de menor dimensión que decoraban la parte de los muros de una sala rectangular situada entre la iglesia y el claustro y que fueron arrancadas en los años sesenta.
El responsable del museo, a su vez, ha explicado que la retirada de las obras tiene unas complicaciones “infinitas”. “Hay una palabra que pronto empezará a aparecer y es la de la responsabilidad”, ha añadido. Una línea que ha seguido la consejera de Cultura, Sònia Hernández, quien ha defendido este miércoles la actuación de la Generalitat en el conflicto judicial sobre las pinturas murales del monasterio de Santa María de Sigena, en Huesca, y ha remarcado que todas las decisiones se han tomado con la voluntad de hacer compatibles las resoluciones judiciales con la preservación de las obras.
Hernàndez insiste en la complejidad del procedimiento
Durante su intervención en la Comisión de Cultura del Parlament, Hernández ha subrayado la complejidad del procedimiento, que contrapone una sentencia firme que ordena la restitución de las pinturas con la necesidad, según ha dicho, de proteger un patrimonio de un valor excepcional y en un estado de fragilidad extrema. Concretamente, la consejera ha asegurado que desconoce ningún informe de Aragón que diga que el traslado de las obras de Sijena se puede hacer tranquilamente.
En este contexto, ha explicado que el Govern continuará trasladando a los órganos judiciales los informes y argumentos técnicos que alertan de los riesgos que comportaría el traslado, al tiempo que mantendrá la colaboración técnica con todas las partes implicadas en el litigio. Ha insistido en que esta actuación se fundamenta en criterios de rigor profesional, seguridad patrimonial y transparencia, con un único objetivo: garantizar la conservación de las obras. “Este es nuestro compromiso y nuestra responsabilidad”, ha afirmado. La consellera también ha admitido que el margen de actuación es limitado y ha recordado que la Generalitat presentó un incidente de ejecución de la sentencia para poner de manifiesto los riesgos existentes, al tiempo que ha rechazado que esta iniciativa responda a una estrategia dilatoria
En cuanto a la situación actual de las pinturas, Hernández ha asegurado que se conservan en el Museu Nacional d’Art de Catalunya en condiciones óptimas, con un control constante, monitorización y estabilización adecuadas dentro de un entorno especialmente preparado para su preservación. Finalmente, ha remarcado que el patrimonio cultural es un bien colectivo que trasciende generaciones y que, por este motivo, las decisiones sobre su futuro deben tomarse con serenidad, conocimiento y un alto sentido de responsabilidad, pensando tanto en el legado recibido como en el que se debe transmitir a las generaciones futuras.
