¿Criterios más estrictos? La decisión de la Audiencia Nacional, conocida este martes, de hacer ir en persona al president Jordi Pujol a Madrid para ser examinado por un forense del tribunal, y resolver si está capacitado o no para afrontar el juicio que se celebra contra él y su familia por la herencia en Andorra, ha sorprendido a todo el mundo. No sería la primera vez que un tribunal exime de ser juzgada a una persona porque los médicos sostienen que no tiene las capacidades físicas y cognitivas plenas, como se ha afirmado en el caso Jordi Pujol Soley. Lo permite el artículo 383 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.
Precisamente, el presidente del tribunal que juzga a la familia Pujol Ferrusola y nueve empresarios, el magistrado José Ricardo de Prada, no tuvo ningún problema para aprobar, con los otros dos compañeros del tribunal, la suspensión de procedimiento contra el extesorero del PP Álvaro Lapuerta, acusado de la actividad inicial de corrupción de la Gürtel entre el 1999 y 2005, por su “demencia sobrevenida”. Era el 13 de septiembre de 2016, cuando la sección segunda de la Audiencia Nacional dictó esta resolución, y también eximió de afrontar el juicio por cuestiones de salud a un empresario.
¿Peritos catalanes cuestionados?
En la resolución de 2016, los magistrados Ángel Hurtado, Julio de Diego y José Ricardo de Prada, indicaron que tomaban la decisión a la vista de los informes médicos aportados por la defensa y los que han emitido los peritos médicos forenses de la Audiencia Nacional. "Queda debidamente acreditada la demencia sobrevenida de Lapuerta", precisaban. Lapuerta tenía entonces 89 años y murió dos años después, en 2018.
Ahora, con la causa de Jordi Pujol, el presidente del tribunal, José Ricardo de Prada, y las magistradas Ana Mercedes del Molino y María Fernanda García, parece que no se fían del diagnóstico hecho por los forenses del Instituto de Medicina Legal de Catalunya. Con todo, el magistrado De Prada ha sido blanco de las críticas de los populares por llevar a juicio sus corruptelas.
Estos días, la Audiencia Nacional juzga al exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, y su equipo por intentar destruir las pruebas de la caja B del PP, que tenía el extesorero y sucesor de Lapuerta, Luis Bárcenas, que ha implicado al expresidente Mariano Rajoy en el caso Kitchen.
El informe pericial bien claro
"El señor Jordi Pujol Soley no está en condiciones físicas ni cognitivas para comparecer en un juicio, ni dispone de la capacidad procesal necesaria para poder defenderse de manera autosuficiente." Es la conclusión de los doctores Ángel Cuquerella Fuentes y Xavier Peréz Cuit, del Institut de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Catalunya (IMLCF), que examinaron a Pujol, por encargo del tribunal de la Audiencia Nacional. Ambos profesionales fueron interrogados por el estado de Pujol, e incluso les preguntaron si “podía simular” su incapacidad cognitiva. Los informes médicos, aportados al tribunal, detallan que Pujol tiene reconocida oficialmente una dependencia con un 75 % global, incluyendo la necesidad de una tercera persona para hacer las tareas diarias y problemas de movilidad.
El que fuera president de la Generalitat de 1980 a 2003 se puso a disposición del tribunal, a pesar de expresar las dificultades que tenía para recordar. El noviembre pasado, en el inicio del juicio, la Audiencia Nacional acordó que decidiría la situación procesal de Pujol al final, cuando tuviera que declarar. Entonces ya se calificó esta solución de escarnio hacia el president catalán. Nadie esperaba que, con su delicado estado de salud, se le haga viajar ahora a Madrid.
Habrá que ver si la familia de Pujol, que en las pocas apariciones públicas va con un andador, presenta una nueva petición al tribunal para que su examen médico se haga en su casa, como la primera vez, y la comparecencia sea telemática, o desde un juzgado de Barcelona, más cercano a su domicilio.
El día de la citación judicial de Pujol, el 27 de abril, es la Fiesta de la Virgen María de Montserrat, la Moreneta, patrona de Catalunya.
