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Míriam Nogueras y Eduard Pujol le han pedido en persona al papa León XIV que hable en catalán, sobre todo en la bendición de la torre de Jesús, el acto central de los actos en la Sagrada Família —alrededor del cual ha girado la polémica de los últimos días sobre la presencia de la lengua—. Cuando el Santo Padre ha llegado al Congreso de los Diputados este lunes por la mañana, ha saludado a los diferentes presidentes de los grupos parlamentarios, y ha sido aquí cuando Nogueras y Pujol, líderes de los grupos de Junts en el Congreso y en el Senado, le han cogido la mano y han aprovechado para hablar directamente con él. La primera, en inglés; y el segundo, en italiano, le han dicho esto: "Hablar la lengua de la tierra que le acoge es un bonito acto de respeto y amor".

Por un lado, la líder de Junts en el Congreso ha añadido: "Su santidad, soy catalana. (...) Espero que disfrute de su visita a Catalunya, mi nación". Por otro, el del Senado ha agregado: "Como Antoni Gaudí y Pau Casals, soy catalán". Acto seguido, el Papa se ha dirigido al Congreso tal como estaba previsto y ha clamado contra la creciente "polarización", defendiendo la acogida de inmigrantes. De nuevo, los de Junts se han mostrado escasos en los aplausos al discurso del pontífice. Mientras que el resto de representantes lo han ovacionado durante aproximadamente siete minutos, los representantes del partido de Carles Puigdemont, de pie, se han limitado al mínimo aplauso de cortesía.

 

El Papa usará el catalán

El mismo León XIV ha confirmado que usará el catalán en su visita a Barcelona, después de la polémica de los últimos días por la presencia de la lengua propia del país en los actos en la Sagrada Familia. Preguntado sobre el tema este sábado durante el vuelo hacia Madrid, respondió con humor: "Por el momento solo sé decir 'bon dia'". Hecha la broma, quiso dejar claro que la lengua estará presente en su visita a Catalunya: "Habrá catalán en los discursos". Ahora habrá que ver cómo se traducen estas afirmaciones, después de que el arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, se limitara a decir que "algunas palabras las dirá en catalán" en la bendición de la torre de Jesús, que estará escrita en castellano.

Si bien desde el Govern también han reclamado más presencia de la lengua, es verdad que han criticado a Junts por azuzar las quejas. Concretamente, han cargado contra el líder de los independentistas, el president Carles Puigdemont, y le han dicho que "así no se ayuda a la lengua". Ha sido el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau, quien ha lamentado una "doble vara de medir", ya que se trata de un líder mundial que no conoce la lengua y que, aun así, la usará, mientras que con otros colectivos "eso ni lo preguntamos". "En vez de criticarlo, lo podemos poner en valor, que venga y hable en nuestra lengua. Ir a recibirlo con silbidos quizás es la forma de alguien, pero no es la mía", ha dicho, antes de añadir: "Ojalá todos estos esfuerzos que se ponen en silbar y abuchear a la gente se hubieran puesto en hacer plazas para el Consorci de Normalització Lingüística, que hemos llegado y nos hemos encontrado el país sin suficientes plazas para garantizar el aprendizaje del catalán".