El Delegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo, ha asegurado en una entrevista que se reunirá próximamente con el president de la Generalitat, Carles Puigdemont, con el fin de "encontrar soluciones mediante el diálogo".
En declaraciones en Rac1, Millo ha manifestado que la voluntad del Estado español es "utilizar el diálogo como esencia para encontrar soluciones a la situación que se ha generado en Catalunya", y ha reconocido que habló telefónicamente con Puigdemont y detallaron encontrarse, aunque no han fijado la fecha.
Además, ha reconocido que el propio Puigdemont fue la primera persona al llamarlo tras la confirmación de su nombramiento como delegado del Gobierno en Catalunya y ha explicado que hay una "relación cordial" con el presidente, los dos residentes en Girona.
Durante la entrevista, Millo se ha preguntado: "¿La Generalitat tiene voluntad de encontrar soluciones a través del diálogo o ya ha decidido que el diálogo en estos momentos no es necesario porque el objetivo ya está fijado y lo que quiere es romper e irse de España"?.
Millo ha asegurado que es "difícil" el diálogo entre el Estado español y la Generalitat "si la voluntad del Govern es sacar adelante un referéndum sobre la independencia", y momentos después ha asegurado que pondrá toda su voluntad en ello.
Según su opinión, "el referéndum tal como está planteado ahora no tiene cabida" en la legalidad vigente, porque es un "camino sin salida" como lo fue en su opinión la consulta soberanista del 9-N de 2014.
La "segunda llamada" que hizo Millo fue a Carme Forcadell, presidenta del Parlament, de quién ha dicho que la situación en la que se encuentra, inmersa en un proceso judicial que puede llevar a su inhabilitación, es "consecuencia de unas decisiones" que ha "tomado" sabiendo los efectos que podían comportar.
Millo ha dicho que "le sabe mal" ver a Forcadell o al propio exconseller Francesc Homs con problemas judiciales, pero ha apuntado que ciertas "acciones se han hecho premeditadamente para generar otras reacciones".
"La judicialización de la política no es la mejor manera de resolver problemas, pero es un último recurso", ha señalado Millo, que ha puntualizado que, en esta nueva etapa de diálogo, no dejará de denunciar ante la justicia los actos de desobediencia o de incumplimiento de leyes que cometan cargos soberanistas, porque de otra manera estaría "prevaricando".