El delegado del Gobierno español en Catalunya, Enric Millo, ha afirmado este viernes que el Ejecutivo central no actuará contra la Cimera pel Referéndum que se celebra en el Parlament, a no ser que se desprendan actuaciones jurídicas fuera de los marcos legales: "Entonces se produciría una respuesta jurídica, como en otras ocasiones".

En declaraciones a los medios ha asegurado que, pese a la celebración del encuentro, el Ejecutivo mantiene su oferta de diálogo "sincero, firme, con contenido, leal y permanente" para solucionar los problemas que afectan a los gobiernos catalán y central.

"Esta reunión es política, por lo que tiene una respuesta política del Gobierno, que es la que defendemos en este momento", ha explicado, y ha dicho que desea que el Gobierno no tenga que actuar.

Ha pedido al president de la Generalitat, Carles Puigdemont, que no siga por un camino que en su opinión no lleva a ninguna parte: "Si esto va de democracia, quiero recordar que la democracia significa defender las instituciones democráticas de las que todos nos hemos dotado".

"Quién judicializa la política no es quién se dedica a defender la democracia, sino quién se sitúa al margen de la democracia y emprende acciones que implican desobedecer las leyes o desobedecer las sentencias de los tribunales", ha aseverado.