"Digan lo que digan, la actuación de la CUP no ha estado, desde ningún punto de vista, brillante". De esta manera, el histórico militante independentista, miembro de la ANC, militante de Poble Lliure y profesor de la UAB, Carles Castellanos, ha hecho público su desacuerdo con la decisión de los anticapitalistas de no retirar la enmienda a la totalidad a los presupuestos.
Asegurando que "no hay ninguna acción que quede sin consecuencias", Castellanos se cuestiona a quién beneficia esta decisión, recordando como eso "está dando alas" a los sectores contrarios a la independencia. Y es que las fuerzas políticas españolas aplaudieron la decisión de los cupaires y se lo cogieron como el inicio del fin del proceso soberanista.
Pero no sólo eso. "Incluso los sectores de CDC que estaban preocupados por la deriva independentista de su partido, ahora respiran aliviados", pone sobre la mesa, y atribuye a la CUP la responsabilidad en la cual este gesto se haya convertido "una herida lanzada al corazón del objetivo independentista".
Indirectamente, Castellanos ha emplazado a la CUP a "saber hacer el trabajo en el sentido de la independencia" porque "la política institucional necesita un mínimo de capacidad para gestionar la complejidad, una característica que ha estado ausente de muchas de las decisiones hasta ahora".
Y les ha dado un consejo: aunque la máxima establezca que es importante que hablen de uno tanto si es en el buen sentido como en el malo, en política eso "no funciona". "La izquierda independentista no saldrá del agujero si no se vuelve capaz de llevar a cabo una práctica política que sea claramente asumida y percibida como orientada a reforzar la movilización de masas unitaria hacia la independencia" porque "el resto es hacer volar palomas", ha sentenciado.