El debate de los presupuestos y la presión a la CUP para que cumpla el pacto de estabilidad ha vuelto a protagonizar el acto preelectoral que Convergència ha celebrado esta mañana en Barcelona. La apelación más directa ha sido la del expresident Artur Mas que, después de haber protagonizado el paso al lado que desencalló la investidura el pasado mes de enero, hoy ha reclamado a la CUP que cumpla sus pactos y demuestre que es más de fiar que el PP.
“Claro, limpio, corto y catalán: esta semana la CUP tiene la posibilidad de demostrar que es un poco más de fiar que los gobiernos del PP y de Rajoy. Tiene esta posibilidad y conviene al país que lo ejerza y dé viabilidad a los presupuestos”, ha advertido Mas.
Aunque desde el Govern hay pocas esperanzas de conseguir que la CUP retire la enmienda a la totalidad del proyecto de presupuestos, Convergència, embarcada ya de lleno en la precampaña del 26-J, insiste en la presión a los cupaire para emplazarlos a mover ficha antes del pleno del miércoles. De hecho, este se ha convertido en uno de los argumentos más reiterados en los actos que protagoniza los últimos días.
La apelación de Mas se produce, además el día siguiente que el presidente español en funciones, Mariano Rajoy, asegurara en Barcelona que ha sido más de fiar para el Gobierno catalán el ejecutivo español que la CUP.
Palabra dada
En este contexto, el expresident ha querido contrastar la actitud de los diferentes gobiernos españoles –“siempre han incumplido, nunca han dado ningún valor a la palabra dada” - con la actitud de los catalanes: “en momentos decisivos todo el mundo tiene que valorar que este país se ha hecho a base de cumplir la palabra dada”, ha asegurado.
El expresident ha advertido que todas las opciones que se presentaron el pasado 27S con la promesa de impulsar un nuevo Estado “ahora tienen que demostrar que las siglas no son lo más importante para ellas, sino el mandato de país”.
Puigdemont
Acto seguido, ha sido el president, Carles Puigdemont, quien ha insistido también en que Convergència hace una cosa “tan normal” como es que, cuando pacta, cumple. “Tengo un pacto, no entre partidos, con al gente, y este pacto lo quiero cumplir, y lo cumpliremos. Un gran compromiso. La gente quiere que llevemos a este país a ser un Estado independiente sobre la base de la libertad y el respeto. Y un país que exige respeto, tiene que empezar por ser leal a sí mismo, y con el compromiso con la ciudadanía”, ha advertido.
Puigdemont será uno de los puntales de la campaña convergente de cara al 26-J y, al igual que hizo ayer en un acto en Vilanova i la Geltrú, ha insistido en apelar a los valores que representa Convergència asegurando que esta formación “pone los intereses del país por delante de los personales”. “Cuando hacen falta sacrificios los hacemos”, ha remachado. El presidente ha contrastado esta actitud con lo que describe como selfipolítica, de aquellos “que sólo gesticulan”.
Encrucijada
También el cabeza de lista, Francesc Homs, se ha referido a este situación después de asegurar que las elecciones generales y la CUP, han situado Catalunya en un “encrucijada” que no estaba prevista –“llevamos años haciendo la hoja de ruta y, a fe de Dios, que este mes de junio no salía a la hoja de ruta”.
¿“Alguien cree que tenemos que estar atascados por unos presupuestos autonómicos? ¿Alguien los entiende a estos de la CUP? ¿Alguien piensa que así podemos ir por el camino de un Estado independiente? Sólo generan incomprensión entre la gente de Catalunya”, ha reprochado Homs.