El hasta ahora presidente del PDeCAT, Artur Mas, se ha despedido este mediodía de su partido reclamando que se mantenga unido y sepa aprovechar la oportunidad de construir una gran formación política a partir del PDeCAT y JuntsxCat. "La llave del éxito es cerrar filas y no pelearse más de la cuenta", ha aconsejado por lo cual ha hecho un llamamiento a "aparcar disputas y diferencias de opinión".
Mas, que ha comparecido ante el consejo nacional de su partido para explicar la decisión de renunciar a la presidencia que anunció el martes pasado en rueda de prensa, ha insistido en que su marcha obedece a la necesidad de garantizar el impulso del proyecto político "en la gran operación de país que consistirá en hacer una gran formación hegemónica en este espacio". "En la medida en que yo pudiera representar un tapón ya no estaré en esta primera línea", ha añadido.
Es precisamente la constitución de la candidatura de JuntsxCat, en la cual el PDeCAT ha quedado relegado a un segundo término, lo que ha provocado las tensiones internas que ha señalado Mas en su intervención y que se han añadido a heridas aún abiertas desde el congreso de fundación del partido.
En opinión de Mas, el objetivo es cómo "la mejor Convergència que hoy representa en el PDeCAT" se suma a la apertura de miras y el ensanchamiento de la base que aporta JuntsxCat.
Luces y sombras
Mas se ha mostrado especialmente orgulloso y satisfecho de los éxitos electorales obtenidos durante sus años al frente de la formación. Se ha referido a las cinco victorias del 2010 al 2015, en un momento en que se decía que el partido "desaparecía del mapa" para asegurar que "los éxitos electorales vienen cuando hay ideología pero no hay un exceso de ideología". "Un político sin ideología es un fraude, pero un exceso de ideología acaba confundiendo la realidad con la hiperideología", ha explicado.
Según su opinión, el PDeCAT y JuntsxCat han sabido leer la realidad. "Me siento orgulloso y satisfecho de haber ayudado a que mucha gente de este país ha pasado de la autonomía a la soberanía", ha asegurado. Ha pronostica que "indefectiblemente" a raíz de la situación judicial se tendrá que cambiar "un poco de rasante en los próximos meses y años, posiblemente", pero la base quedará y "es que la mitad de la población quiere que este sea un país libre".
También ha admitido insatisfacciones por no haberse ocupado del partido más a fondo ante otras prioridades como la sucesión de Pujol, los tripartitos, la crisis, el proceso... Igualmente del hecho que con la llegada en el 2010 al Gobierno no supo encontrar la manera de explicar que los recortes venían casi impuestos y no por voluntad propia, lo cual afectó electoralmente al partido.
"Tampoco me siento del todo contento y orgulloso de no haber entendido mejor la manera de funcionar del Estado español", ha admitido, lamentando que "a veces estos errores de percepción tienen consecuencias".
"Luces y sombras, éxitos y fracasos, caminos floridos y áridas travesías del desierto, momentos de mucha intensidad y la conciencia de que este país ha dado un tumbo", ha resumido.
"Me voy muy contento"
"Me voy muy contento", ha asegurado Mas al tomar la palabra. Sobre todo por una razón, he dado mucho. De hecho, lo he dado todo. Y he recibido mucho. Todo", ha añadido. Ha admitido que hay éxitos pero también fracasos, "porque las circunstancias del país también lo han llevado eso".
"Quiero agradecer que en su momento me aceptarais siendo una persona bastante desconocida", ha asegurado, recordando momentos en que la figura de Jordi Pujol lo llenaba todo y Pasqual Maragall era la segunda figura política, mientras que él tenía "la imagen de robot fabricada en determinados laboratorios o de contable aplicado".
Ha agradecido también el apoyo incondicional y el calor: "He tenido la sensación que formaba parte de una gran familia, que a nadie lo interprete mal, de la mejor familia que daba este país".
"Sin ningú complejo"
Previamente ha intervenido la coordinadora del partido, Marta Pascal, que ha destacado la "generosidad" de la formación que ha trabajado para la candidatura de JuntsxCat y el orgullo por el resultado.
La líder del PDeCAT ha destacado que el suyo es un partido joven que ha sabido con rigor y consistencia sacar adelante. "Sin ningún complejo, recordemos qué somos de dónde venimos y dónde queremos ir. Decimos sí de todas todas al aire fresco, pero también a lo que hemos sido y lo que no aceptaremos es la negación de estos años de trabajo bien hecho. No renunciaremos", ha añadido.