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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha salido en defensa de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, después de que un informe de la Unidad Central Operativa (UCO) incorporado al sumario del caso Leire recoja la existencia de al menos tres reuniones entre González y la exmilitante socialista Leire Díez. El documento de la UCO sitúa estos encuentros los días 30 de septiembre de 2024, 20 de diciembre de 2024 y 2 de abril de 2025, y sostiene que la relación entre ambas venía de antes del nombramiento de González al frente de la Guardia Civil y se mantuvo después de su llegada al cargo. Según el informe, los investigadores apuntan que Díez habría trasladado a la directora información obtenida en el marco de sus propias gestiones y que pretendía que se abriera una investigación interna dentro de la UCO. Para reforzar esta tesis, la unidad incluye mensajes en los que Díez afirma ante terceros que González era una persona "de su confianza".

El punto más delicado es que, según la UCO, en aquellas mismas fechas de mayo de 2025 la Dirección General de la Guardia Civil abrió una información reservada sobre posibles filtraciones, y el 11 de mayo la directora activó el borrado automático de los mensajes de su chat con Leire Díez. Este elemento ha incrementado la presión política sobre Interior y sobre la cúpula de la Guardia Civil.

"No lo habría tolerado"

Marlaska, sin embargo, ha cerrado filas con González. Antes de participar en el Consejo de Justicia y Asuntos de Interior de la Unión Europea en Luxemburgo, el ministro ha asegurado que "lo que me consta de la directora de la Guardia Civil es absolutamente su actuación ejemplar en todo momento y su plena honestidad", ha afirmado. El ministro del Interior también ha negado haber tenido conocimiento de presiones o injerencias sobre agentes de la UCO. "No he tenido ningún conocimiento y, si lo hubiera tenido, no lo habría tolerado", ha afirmado. Según Marlaska, la UCO trabaja "con plena libertad" y con el apoyo de sus responsables orgánicos.

El ministro ha evitado valorar el contenido concreto de la investigación judicial y ha insistido en que corresponde al juez instructor interpretar las diligencias. Sin embargo, ha recordado que cuando trascendieron las primeras informaciones sobre este asunto, se reunió con responsables de la unidad para trasladarles personalmente su apoyo. La defensa de Marlaska llega después de que él mismo hubiera negado anteriormente que Mercedes González se hubiera reunido con Leire Díez o con otras personas investigadas en la causa que instruye el juez Santiago Pedraz, centrada en el presunto uso de fondos del PSOE para intentar desactivar actuaciones judiciales o policiales contra el partido y el Govern.

Por eso, el informe de la UCO abre ahora un nuevo frente político: no solo por el contenido de las reuniones, sino porque contradice la versión pública que hasta ahora había sostenido Interior. La pregunta de fondo es si aquellos contactos fueron simples encuentros sin trascendencia operativa o si, como sospecha la UCO, formaban parte de un intento de influir en la misma unidad que investigaba casos sensibles para el PSOE.